Localmartes, 27 de diciembre de 2016
Fallece mimo guanajuatense
Su lucha contra este terrible mal no sólo inspiró a los sanos
Moisés García

GUANAJUATO, Gto.- Luego de una larga lucha contra el cáncer, el famoso mimo guanajuatense Jorge Del Bosque, falleció en la ciudad de Monterrey, dejando así un espacio imposible de llenar en el corazón de miles de visitantes que se carcajearon con las “puntadas” del artista. Su figura, reconocible desde lejos, se paseó frente a las escalinatas del Teatro Juárez durante más de 30 años de una larga carrera en la que nunca se cansó de hacer sus “mimadas” como le gustaba llamar a las diversas representaciones, chistes y situaciones chuscas que realizaba cada fin de semana durante sus presentaciones ante los miles de turistas que semana tras semana, año con año, llegan a la capital del Estado. Ampliamente reconocido por los capitalinos por ser uno de los artistas que desde hace décadas hicieron de las escalinatas del famoso teatro como escenario, Del Bosque había dejado de realizar sus actos ante la gravedad de su enfermedad. Un tumor que se suponía ya había vencido y que sin embargo le arrebató la vida, a pesar de que éste opuso resistencia y con valor, se reía de la situación, como era su costumbre, para de esa forma hacerla más ligera para todos, incluso para él mismo, su lucha contra una enfermedad que cada año cobra más víctimas en el país. Sus familiares y amigos recordarán por siempre sus ganas de vivir y esa carismática, aunque mordaz y muy sarcástica forma de ver la vida, con la que lo mismo procuró la carcajada abierta de aquellos que compartían su día a día o los que observaran su desempeño artístico cada fin de semana así como la actitud con la que enfrentó cada uno de sus días luego de haber sido diagnosticado con cáncer, lección que trascenderá a través de los años. “Al mal tiempo buena cara”. Su lucha contra este terrible mal no sólo inspiró a los sanos, sino también a los enfermos, sobre todo niños, con quienes convivió para dar terapias de risa en los hospitales como una forma de retribuir el apoyo que él mismo recibió al dar a conocer su estado de salud. Ayer, el afamado mimo capitalino trascendió de este mundo dejando tras de sí, una retahíla de aplausos, sonrisas y carcajadas, que cada vez que resuenen en ese rincón nuevamente, harán honor a esos días en que las “mimadas” de Jorge Del Bosque hacía retumbar el alborozo de la gente, que ya lo extrañaba, incluso antes de adelantarse en el camino.