El crepúsculo sinaloense, con o sin acento
Así, sin más, con la llegada de Rocha Moya-Cuén a la cogobernanza (de y para) Sinaloa, Quirino se va como se fue Malova, no deteniéndolos nada, nadie, alguien.
Estamos y estaremos en el pleno del país de las sombras espectrales con la displicencia autoritaria de los gobernantes con los gobernados, en dejar pasar y dejar hacer lo que convenga más a la conveniencia que a la convicción, a la necedad que a la necesidad.













