Golpe a sector inmobiliario
El riesgo al sector inmobiliario en Mazatlán no llegó por las acusaciones de fraude por no entregar a tiempo a sus dueños los departamentos o casas que se compraron hace años.
La amenaza real cayó de rebote: la violencia y la inseguridad que se viven en las carreteras que comunican a Mazatlán con aquellas zonas de donde provienen compradores y turistas a vacacionar al puerto.
La percepción juega un papel importante en la toma de decisiones para los clientes, que ante cualquier tipo de riesgo, prefieren echarse un paso atrás y ver cómo pinta la cosa para animarse o desanimarse.
Así es como en el último mes y medio las ventas en este sector de Mazatlán se desplomaron hasta en un 50 por ciento.
Los agentes inmobiliarios han manifestado que esta situación los ha puesto en jaque, y sus ingresos han descendido de una manera estrepitosa.
Aunque ellos lo ven como algo pasajero, si la percepción no cambia la caída será mayor y el efecto dominó tocará a toda la cadena productiva.
¿Cuál es la apuesta? Autoridades e inmobiliarios deben coordinar esfuerzos para lograr que la inseguridad no se asiente en el puerto.
¡A trabajar, señores!, Esa es la chamba que les corresponde hacer.













