Gabriel tiene un espíritu guerrero que merece una prótesis
Rodríguez Patiño es un atleta con una sola pierna que da ejemplo de vida por su coraje y fuerza para resurgir como Ave Fénix
Julieta Lomelí / El Sol de Mazatlán
Es un ejemplo inspirador para todos los jóvenes, para todos los seres humanos, porque a veces la gente que está completita se desmotiva por alguna tontería de la vida y hay cosas más importantes, lo cual lo ha demostrado este joven con gran espíritu guerrero.
Es el mayor de cinco hermanos, hijo de un pescador, capitán de barco, que a pesar de haber estudiado sólo la primaria, da un ejemplo de vida, de que salir adelante a pesar de la adversidad, sí se puede.
Actualmente está enfocado en el puro deporte, centrado en entrenar, ya que corre contra su propio tiempo.
“Si en una carrera hice 20 minutos para la próxima tengo que hacer menos. Para eso me preparo”, afirma Rodríguez.
¿Cómo pierdes tu pierna?
“A mí me pasó un accidente, yo era pescador. En el barco perdí la pierda, ahí la agarró un mecate, que los pescadores llaman codera. Me jaló el barco y me arrancó mi pierna de una.
Estaba consciente, luché queriéndome quitar el mecate pero no pude porque se apretó. Me aventé para atrás y agarré mi pierna para que no se fuera toda, pero ya la había desprendido y los chorrones de sangre salían machín”.
ACEPTACIÓN Y RESURGIMIENTO
Una vez que te sucede el accidente, la pregunta es: qué pasa por tu cabeza, qué es lo primero que piensas, al estar consciente de que acabas de perder tu pierna:
Gabriel se dio ánimo a sí mismo, el momento fue estando solo en su cuarto cuando se cuestionó: “¿Qué estoy haciendo?”.
El joven atleta tuvo una rehabilitación dolorosa, la cicatriz, las terapias hacían que le doliera todo.
EL MENSAJE
A VECES SIENTE SU PIERNA
“A veces siento que se me acalambra. Otras veces me levanto y no me acuerdo que no la tengo y doy el paso, o cuando estoy jugando futbol doy el golpe con la pierna que no está, se me va el rollo y todos se ríen”, comparte sonriendo.
Gabriel se mantiene económicamente de su pensión por incapacidad permanente. Pero tiene en sus planes empezar a trabajar en un Uber.
NECESITA UNA PROTÉSIS
“Tengo dos, una me la dieron usada, me la dio Quirino, que era de otro muchacho, pero no era mi medida, tiene falla en la rodilla y le falta el pie; otra me la dio una tía, pero le falta el forro de arriba”, comparte Gabriel Rodríguez.
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