El arte que nació del grafiti
Con 20 años de experiencia, Carlos Loaiza "Lesor" lleva su mensaje de fe a través de murales en las calles de Mazatlán
Marimar Toledo / El Sol de Mazatlán
Incluso hoy en día ilustradores y diseñadores gráficos han potencializado sus habilidades para adoptar esta tendencia y aprovecharla como una forma de darle vida a una diversidad de espacios públicos.
Tal es el caso de Carlos Loaiza, mejor conocido como “Lesor”, un mazatleco que descubrió su talento gracias al grafiti, en el año 1999, cuando el arte callejero vivía su mejor época.
Un año después pintó su primer mural como tal, con piezas más complejas, colores e ilustraciones en una de las avenidas del Fovissste, de ahí empezó a pedir espacios para poder desarrollar su creatividad.
"En ese tiempo era difícil, porque se decía que los grafiteros eran vagos, cholos, y para que me dieran permiso de pintar las bardas o paredes en una casa tenía que mostrar primero el boceto de lo que quería hacer".
Desde que estaba en el kínder, le gustaba dibujar y colorear y fue a los 13 años cuando empezó a rayar de manera ilegal en diversas avenidas. A los 18 años empezó ya con el grafiti artístico.
Recuerda que su papá estudió dibujo técnico y su trabajo era más tipo arquitectónico, por lo que esas formas geométricas que usaba fueron las que de alguna manera despertaron su ADN del arte.
El arte comercial le da el sustento para vivir, pero lo suyo, lo que lo llena, son los murales sobre paredes de grandes dimensiones. Su arte nació en esos espacios, en el grafiti, los muros en las calles son el lienzo perfecto.
En la actualidad también ejerce como artista visual y manifiesta que las transformaciones, los cambios, procesos y el desarrollo, son lo que mueven a la vida.
“A lo largo de los años la naturaleza y la humanidad se han visto envueltas en grandes revoluciones y sucesos que marcaron la historia, y dieron un importante giro al presente y al futuro”, dijo.
Con 20 años de experiencia en el arte urbano, busca plasmar figuras y colores que gusten a niños, jóvenes y adultos, para que se identifiquen con cada imagen diseñada.
El artista visual, que nació y creció en la colonia Lico Velarde, tiene decenas de murales en las calles, avenidas, iglesias y barrios de Mazatlán, pues por medio del arte transmite su mensaje de fe cristiana.
Dentro de sus trabajos hay geometría, ilustración, de repente caricatura, arte pop, entre otros estilos.
“No soy tan realista, pero en ocasiones puedo agregar algo con color, de repente algo muy abstracto, le doy mucha libertad, lo que en ese momento fluya, lo hago".
En los últimos años “Lesor” ha pintado murales en algunos restaurantes de Mazatlán, con lo que busca que su arte pueda ser conocido por muchas más personas.
Lee más aquí:






























