Hermilo Cortez trabaja la madera con pasión
Siguió los pasos de su padre al ingresar al Batallón de Infantería, pero su destino estaba en la carpintería
Carla González │ El Sol de Mazatlán
Pero entonces, cuando se le estaba pagando a los trabajadores se metieron unos asaltantes y su jefe perdió la vida al tratar de defender a los presentes. Hermilo siguió trabajando con el socio, pero poco a poco empezó a agarrar clientes por fuera.
“Milo”, como le llaman de cariño sus familiares, trabajó en otro taller más hasta que se independizó. Lleva ya 30 años como carpintero y ha realizado trabajos en Cosalá, Culiacány Guadalajara.
Un accidente
Hace siete años, mientras trabajaba, “Milo” tuvo un accidente en el que perdió el dedo anular y meñique de la mano izquierda.
De repente, “Milo” miró más puntos de sangre y fue cuando empezó a sentir frío en la mano, hasta entonces se dio cuenta que le faltaba los dos dedos, todavía buscó sus restos entre las barreduras, pero no los encontró.
“Me llevaron a la Cruz Roja donde trabaja mi esposa, ella es enfermera, me checó el doctor, me curó bien y después de hablar con ella entré a quirófano, recibí 75 puntadas desde el antebrazo hasta la parte de los dedos, fueron casi 4 horas de operación”.
“Milo” hoy tiene 64 años y a pesar de haber nacido en el estado de Morelos, se siente mazatleco de corazón. Comparte su vida con su esposa, cuatro hijos, siete nietos y un bisnieto.
DATOS
1977 fue el año en que Hermilo Cortez llegó a Mazatlán.
12 años estuvo en el Batallón de Infantería.
30 años lleva como carpintero.
2 dedos de su mano izquierda perdió cuando cortaba madera.
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