Tradición en papel que no muere
Angelica María Chávez tiene 35 años en la creación de ofrendas para los muertos
Marimar Toledo │ El Sol de Mazatlán
Mazatlán, Sin.- Las coronas de flores naturales son sin duda un hermoso presente y costumbre para quienes se nos adelantaron en el camino, pero las de papel o tela son una tradición que no muere.
La calle Hidalgo, conocida también como 'La calle de las flores', en el centro de Mazatlán, cobra vida en estas fechas por la variedad de cruces y coronas de diferentes formas y tamaños para el Día de Muertos.
Desde hace 35 años, Angélica María Chávez elabora arreglos y coronas de flores de papel, tela y plástico como ofrenda y tradición que alegra hasta el más triste de los panteones.
Hacer una corona de flores de papel no es sólo un trabajo, es su vida, pasión, un arte que se trasforma en artesanía llena de tiempo, dedicación y esfuerzo de varios meses.
Elaborar coronas se ha convertido en una costumbre que enmarca toda su vida y con la cual espera dejar un legado como sus ancestros.
La mujer de 48 años de edad y cuarta generación de su familia paterna, con su creatividad convierte en arte con sus manos el papel de diferentes colores, texturas, alambre, flores de tela y hojas.
Incluso, no encontró aquí en Mazatlán casi nada del material que necesita y me tuve que ir a Guadalajara a surtirse de papel, flores y todo para poder cumplir con el compromiso de sus clientes.
El coronavirus ha afectado mucho la economía de las familias y las ventas no serán igual a la de años anteriores ya que muchos no tendrán dinero para comprar una corona para quienes se adelantaron en el camino.
Comenta que, por ello, solo harán alrededor 220 piezas, cuando años anteriores vendían hasta 400 piezas. Los precios de las manualidades oscilan entre los 180 y mil 500 pesos, y en el caso de este último, es cuando el arreglo de elabora al gusto y petición del cliente.
Angélica ha llevado a cabo está labor desde su juventud, lo que ha generado que tenga clientes desde hace 12 años y es una tristeza que si te compraban dos coronas ahora te piden otra porque perdieron a un familiar de Covid-19.
El trabajo de Angélica y su familia renace cada vez que un arreglo logra la satisfacción del cliente, y la motiva a continuar con una tradición que en Mazatlán es reconocida, querida y solicitada.
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