El espejismo de las encuestas y el poder de los “machuchones”: la hora de la verdad para Morena
Pero el problema de fondo no es si ganamos o perdemos tal o cual estado. Es qué estamos haciendo como movimiento y hacia dónde vamos. Porque lo que está en juego no es un cargo, es la esencia misma de Morena.
En las condiciones actuales, la igualdad para participar en encuestas NO EXISTE. Y eso los dirigentes de Morena deberían saberlo: es un hecho que quien tiene más dinero y poder de operación termina siendo el “elegido del pueblo pobre”.
La dirigencia insiste en que el método será la encuesta y punto. Nosotros insistimos en que la encuesta, sin filtros éticos ni garantías para la militancia histórica, es la ruta más rápida para que Morena deje de ser Morena.
El debate está abierto. Ojalá tengamos la humildad de escuchar antes de que sea demasiado tarde.
Integrante de la dirección colectiva de Voces del Pueblo














