El observador / El “no” silencioso de los empresarios
El sector privado ya respondió a las invitaciones de inversión. Y lo hizo con números, porque no lo hará con discursos.
No hay señales de despegue. Las empresas no están reaccionando a los anuncios con una mayor disposición a invertir. Se mantienen en modo de espera, evaluando condiciones que, a su juicio, siguen siendo inciertas.
En paralelo, la inversión extranjera directa proyectada por los especialistas se mantiene acotada, insuficiente para detonar un ciclo expansivo. Es decir, ven un problema no solo coyuntural, sino de mayor envergadura.
La respuesta del sector privado ya llegó. Falta ver si cambia algo.
















