El observador / La promesa de 1.7 billones arranca con el pie izquierdo
La caída de 30% en la inversión pública de enero lanzó una advertencia: ejercer los 1.7 billones de pesos comprometidos por el Gobierno para este año será una tarea prácticamente imposible.
No hay respuestas claras a las dos preguntas centrales. Y el silencio sugiere que los anuncios van mucho más adelantados que la ingeniería financiera y operativa que se requiere.
Así que la fuerte caída de la inversión pública de enero no solo obliga al gobierno a meter el acelerador a fondo; también a preguntarnos si será posible transformar anuncios multimillonarios en obras tangibles antes de que cierre el año.
Ojalá. Pero hasta ahora, nada indica que el reto esté bajo control. Una cosa es prometer billones en infraestructura. Otra, muy distinta, es financiarlos y ejecutarlos. El papel aguanta todo. La realidad prespuestaria, la incertidumbre regulatoria y la ejecución, no.















