Mi mamá y el sexo / Younger: envejecer, trabajar y … desear sin culpa
La serie Younger lleva años existiendo —se estrenó en 2015 y terminó en 2021—, pero para muchos en México simplemente no figuraba en el radar.
Al llegar completa al streaming casi una década después, encontró por fin una audiencia masiva.
Sin embargo, Younger le dio la oportunidad de trabajar sobre el mismo tema de fondo —el envejecimiento y el paso del tiempo—, pero desde una perspectiva con mayor coherencia y sentido narrativo.
Younger resulta más cercana a la experiencia real que la historia de amor tóxico e intermitente —y muchas veces idealizada— entre Carrie y Mr. Big.
Transedad: ¿identidad o ficción?
Aun así, el filtro aparecía en otro momento: bastaba mencionar que tenía gemelos pequeños para que el interés se desvaneciera.
Sexo después de los 40
Hay otra capa que la serie aborda sin rodeos y que pocas veces se discute con la misma naturalidad: la sexualidad de las mujeres en sus cuarentas, incluidas aquellas que son madres. Younger no solo sugiere, muestra.
Hay escenas de intimidad explícita, sí, pero sobre todo hay una narrativa que valida el deseo femenino más allá de la edad.
Y, aun así, incluso en ese acierto, Younger no deja de apoyarse en una fórmula conocida: el deseo como motor narrativo —lo que, en términos más directos, roza por momentos el soft porn.













