“Los héroes numerados”: la visión de Juan Villoro sobre la evolución del futbol y sus controversias
El escritor desmenuza en su nuevo libro las hazañas de los mundiales, los sobornos, los negocios ilícitos y la violencia deportiva, sin dejar de lado el crecimiento del futbol femenil, en el contexto de un mundial marcado por tensiones políticas y sociales
Esta situación se relaciona con un capítulo del libro en el que Villoro desarrolla la evolución de juego de México contra Estados Unidos, así como la relación que ha tenido históricamente la selección nacional con la derrota.
El cactus cardón mide 15 metros de altura y pesa 18 toneladas está resguardada en la isla de la Cartuja, pero sus raíces están siendo asfixiadas y sufre de poco mantenimiento
Último representante de la Generación de la Ruptura, el artista de 85 años cuenta su historia, que mantiene vigente con exposicioines como “Memoria, cuerpo y metamorfosis”, montada recientemente en el Seminario de Cultura Mexicana, que fundó su abuela, la mezzosoprano Fanny Anitúa junto a otros artistas como Frida Kahlo y Manuel M. Ponce
Bajo la dirección de Paola Santoscoy,la Sala de Arte Púbico Siqueiros y La Tallera refuerzan sus funciones de resguardo, investigación y exhibición con un nuevo programa curatorial
Nacido en Santander, dejó un legado artístico entre España, México y Estados Unidos a través de su pintura que capturaba lo esencial más allá de la apariencia
La intención de la familia Zambrano, propietaria del acervo artístico es que las obras se conozcan en todo el mundo; se planea realizar una nueva exposición en el país
Con "Los héroes numerados" Juan Villoro completa una trilogía de libros dedicados a analizar el futbol / Foto: Laura Lovera/ El Sol de México
Juan Villoro se ha convertido, sin proponérselo, en un tlamatini (sabio, en náhuatl) del futbol. Sin embargo, su espíritu pambolero está más cerca de la pasión fanática que del dato de la trivia, así que nunca imaginó que este deporte terminaría por volverse parte fundamental de su profesión como narrador.
A dos décadas de la publicación de su libro de crónicas Dios es redondo y una del lanzamiento del texto Balón dividido, Villoro regresa conLos héroes numerados (todos publicados y reeditados por Editorial Planeta) para repensar el pasado, el presente y futuro del deporte más popular del mundo.
“Es importante para un escritor no dejar fuera ciertas cosas que le atraen. Por ejemplo, Haruki Murakami es muy aficionado a correr y tiene un libro sobre los maratones y Julio Cortázar, era amante del jazz, así que lo introdujo en su literatura. Creo que el repertorio de pasiones de un autor forma parte natural de su ejecutoria”
Juan Villoro disecciona el mundo del futbol en tres libros: “Los héroes numerados”, “Dios es redondo” y “Balón dividido”. / Foto: Laura Lovera/ El Sol de México
“Yo no pensaba que esto resultaría en tres libros, pero me parece que es constatar que a través del tiempo el futbol ha tenido un largo recorrido del que he podido ser testigo de sus modificaciones y de lo que permanece constantemente”, dice Juan Villoro, entre entrevista con El Sol de México, desde las instalaciones de la editorial Planeta en la capital del país.
Los héroes númerados es un libro en el que intentó articular los elementos básicos del futbol, así como sus manifestaciones más evidentes. Habla de los uniformes, la afición, los cronistas, el mismo balón, junto a la consolidación del futbol femenil, la cristalización de los clásicos de clásicos o la relación entre países como Estados Unidos, México y Canadá, anfitriones del mundial que está apunto de suceder, a partir del próximo 11 de junio.
“El futbol tiene componentes económicos, sociales, políticos, eróticos, religiosos, simbólicos, lingüísticos y por supuesto deportivos. Te da la oportunidad de hablar de nuestro tiempo a través de esta pasión que es la más ejercida en el planeta.
“La FIFA tiene más agremiados que la ONU, lo cual demuestra que el futbol está mejor organizado que la política mundial. Y eso yo creo que es una manera de calibrar cómo somos, cómo delegamos nuestras pasiones, en qué soñamos, cómo nos frustramos o cómo nos manipulamos a través del juego”, asegura Villoro quien reconoce que al darse cuenta que las palabras hacen que las cosas sean más interesantes “uno entra al territorio de lo literario”.
El libro ofrece entre sus capítulos una lista de biografías increíbles de jugadores, es casi imposible no encontrar ecos de nuestro presente. Una de ellas es la del futbolista chileno Carlos Caszely, cuya madre fue víctima de la dictadura chilena, durante la cual Pinochet se convirtió en “miembro honorario” del equipo Colo-Colo.
Esta historia recuerda al reciente nombramiento de Donald Trump con el primer “Premio FIFA de la Paz: el fútbol une al mundo”, se lo entregó Gianni Infantino, presidente de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA). Esto, a decir de Villoro destapó que Estados Unidos es el verdadero protagonista del mundial.
“El FBI no actuó por altruismo, sino por interés y lo que revelaron fue que los mundiales de Rusia y de Catar se habían conseguido con sobornos. Eso era importante porque el contendiente principal era nada menos que Estados Unidos. Desde entonces supimos que el mundial sería en su territorio, una jugada tan obvia que intentaron maquillarla diciendo que era un mundial de toda Norte América, pero sabemos que México y Canada fueron invitados como comparsas o actores de reparto.
“Pero la paradoja es que, mientras Estados Unidos bombardea Irán, lo invita a que juegue en su territorio. Es una situación completamente loca. En la antigua Grecia, las Olimpiadas generaban una ‘tregua sagrada’, lo cual no sucede hoy. La FIFA actúa exclusivamente con fines de lucro, lo cual es negativo, y Trump lo hace con fines políticos y egoístas, así que es difícil organizar un mundial que simbolice la paz y la solidaridad en esas condiciones”, dice el escritor.
Entre la polémica suscitada, tras el reciente empate entre México y Portugal, que derivó en el abucheo del público mexicano, el grito homofóbico en contra del guardameta, Raúl Tala Rangel, así como como el coro de “Óle” en contra del equipo tricolor, Villoro tiene una opinión.
“Llama la atención porque era un momento festivo, durante un partido amistoso, en el que no había nada en juego. México no perdió y sin embargo provocó descontento. Lo que yo creo es que hay una frustración acumulada que requiere de válvulas de escape. Una de ellas es el grito homofóbico que es profundamente reprochable, pero que no se puede eliminar por decreto. La propia afición tiene que ir cambiando.
“México es un equipo al que se le apoya siempre, para el que la afición llena las tribunas, paga precios altos. Me parece que ahora es una actitud similar a un romance de amor odio, como esas parejas que no pueden estar juntas ni separadas: ni contigo ni sin ti”, dice el autor.
Juan Villoro destaca que la Selección Mexicana y su afición están enredados en una relación amor-odio. / Foto: Laura Lovera / El Sol de México
“El componente mental es muy alto. Yo he hablado mucho con técnicos, con jugadores y todos coinciden en que desde el punto de vista de la preparación física se ha avanzado mucho y también desde el punto de vista de la táctica. México ha sido dos veces campeón sub 17, pero, si tenemos material humano juvenil tan bueno, ¿por qué estos juveniles no prosperan? Pues porque hay problemas estructurales que conspiran contra el desarrollo deportivo.
“El hecho de que tengamos torneos cortos impide que haya planes a largo plazo, que se le dé oportunidad a los novatos, que se vayan probando nuevas técnicas y sobre todo que haya una regularidad en los equipos. Todas las ligas importantes del mundo son ligas largas, los sabemos. Pero aquí se gana mucho con la liguilla, los derechos de televisión el gran triunfo de los promotores y los directivos es comprar y vender jugadores, es donde está el gran negocio. No hay ascenso en segunda división, hay demasiados extranjeros que ocupan de pronto posiciones que no pueden ser ocupados por la selección nacional”, señala.
En Los héroes numerados, Villoro también se aventura a reflexionar sobre las relaciones extra deportivas de grandes juegos que mueven países enteros como la Copa Libertadores de 2018 entre los equipos argentinos Boca Juniors y River Plate, que resultó en operativos que develaron relaciones de las hinchadas con el crimen organizado. Un hecho que también está presente en el actual contexto del México mundialista.
“En los últimos siete años ha habido en México 72 futbolistas amateurs asesinados. Hay que destacar que 48 de ellos han muerto en la zona de Salamanca, Guanajuato, Querétaro, en donde los cárteles de Jalisco Nueva Generación y Santa Rosa de Lima se disputan el huachicol.
“El futbol no escapa a las tragedias que están ocurriendo alrededor de los estadios”, dice el escritor, quien reconoce que como juego no está mal, “aunque su administración puede verse manchada”, señala al referirse al hallazgo de bolsas de restos encontradas en los alrededores del Estadio Jalisco y el escándalo del Rancho Izaguirre utilizado como campo de reclutamiento del crimen organizado.
En el libro también aborda el tema de la significación mitológica del juego de balón de futbol, del cual México es precursor como inventor del juego de pelota, así como una de sus transformaciones más esenciales que es el crecimiento del futbolde mujeres.
“El futbol de mujeres es una lección de honestidad. Recuerda mucho al futbol que se jugaba hace 30 o 40 años, en donde había menos vocación de trampa de los jugadores. Hoy en día los jugadores cometen una falta y saben que lo hicieron y hacen un berrinche terrible porque se las marcan.
“En cambio el futbol de mujeres es un futbol sin trampa, es un futbol más lento, y eso permite reconocer más el talento individual, porque si nosotros vemos partidos de México 70, que es cuando idolatramos a la selección de Brasil, por ejemplo, que jugaba maravillosamente, jugaba despacio respecto al futbol contemporáneo.
“Si a mí me preguntas qué debe suceder con el futbol femenino sería que nunca imiten el fútbol masculino, porque es un delirio en todos los sentidos. Hoy en día los clubes son multimillonarios, pero muchos de ellos están endeudados y los futbolistas son evasores de impuestos. Es un mundo muy negativo”, opina el escritor, quien prefiere no dar su quiniela para el mundial, pero que señala como favoritos a Francia, España e Italia, este último, caracterizado por su peculiar historial de lograr milagros inesperados.