Condenan a cadena perpetua al expresidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, por declarar ley marcial
La fiscalía surcoreana acusó al expresidente de dirigir una “insurrección”, delito por el cual solo hay dos castigos en la ley del país asiático: prisión perpetua o muerte
AFP
“La declaración de ley marcial resultó en enormes costos sociales, y es difícil encontrar alguna indicación de que el acusado haya mostrado arrepentimiento por ello”, aseguró el juez Ji Gwi-yeon, de la Corte del Distrito Central de Seúl.
“Lo sentenciamos a prisión perpetua”, expresó.
Yoon declaró la ley marcial en un mensaje televisado al país en diciembre de 2024, al afirmar que se requerían medidas drásticas para erradicar “fuerzas antiestatales”.
El expresidente conservador de 65 años fue destituido de su cargo, detenido y acusado de una serie de crímenes, desde insurrección hasta obstrucción de la justicia.
El juez Ji recordó que Yoon envió militares a la sede legislativa para silenciar a sus opositores políticos.
“La corte determinó que la intención era paralizar la asamblea por un período considerable”, indicó el juez.
Por su parte, el exministro de Defensa Kim Yong-hyun fue sentenciado a 30 años de prisión por su papel en la crisis.
Los fiscales promovieron la sentencia más dura por los cargos de insurrección contra Yoon, y pidieron al tribunal de Seúl sentenciar al expresidente a muerte.
Miles de simpatizantes se congregaron frente al tribunal capitalino con pancartas que decían “Yoon, grande de nuevo” o “Retiren los cargos contra el presidente Yoon”.
Policías vestidos con chaquetas color neón se desplegaron frente al tribunal para impedir cualquier disturbio por el veredicto.
La noche del 3 de diciembre de 2024, Yoon apareció en televisión para anunciar la medida, citando amenazas poco claras de influencia norcoreana y peligrosas “fuerzas antiestatales”.
Declaró entonces la suspensión del gobierno civil y el inicio del mando militar.
Insurrección
Corea del Sur ha sido un faro de democracia y estabilidad en Asia, pero el fallido intento de Yoon revivió los recuerdos de golpes militares que sacudieron al país entre 1960 y 1980.
La fiscalía lo acusó de dirigir una “insurrección” impulsado por un “deseo de poder orientada a la dictadura y el mando de largo plazo”.
Bajo la ley surcoreana solo caben dos castigos por insurrección: prisión perpetua o muerte.
Yoon había sido condenado previamente a cinco años de prisión por delitos menores, mientras una serie de altos cargos fueron sentenciados por su papel en la ley marcial.


























