"Grabé en la penca de un maguey..."
El amor, juntitos, entrelazados los nombres; grabados entre la naturaleza
Adid Jiménez / El Sol de Morelia
Con ello, los que practican esta prueba de amor buscan perpetuar aquel idilio más allá de la vida, en especial si se considera que un árbol como el pino vive en promedio entre 400 y 500 años.
Los magueyes no son la mejor idea para perpetuar el grabado, ya que estas plantas mueren poco después de la floración, la cual puede ocurrir entre los 12 y 15 años, señala la propia dependencia nacional.
Los enamorados, también deben tomar en cuenta el compromiso que representa perpetuar su amor de esta forma, ya que en caso de rompimiento, no habrá forma de borrar la huella dejada en la naturaleza.




















