Una segunda oportunidad para Pedro
El abogado sobreviviente de la masacre en Mil Cumbres recuerda aquel día del 2006
Francisco Torres / El Sol de Morelia
Comenzaron las negociaciones, los reos exigían un camión blindado con tanque lleno para preparar su huida. En el transcurso de dos días se logró la liberación de dos meritorias, dos defensoras de oficio, dos abogados y un custodio, pero quedaban ocho rehenes aún.
Cuando los secuestradores comenzaron a disparar contra los rehenes, su compañero de al lado fue el primero en ser acribillado. Al desvanecerse se fue contra Pedro, que en una inercia y sabiéndose perdido junto con su compañero rodaron al suelo.
“Cuando caímos él agonizaba, y yo, tirado en el suelo, esperaba lo peor, en algún momento cerré los ojos para no ver, sabía que tocaba mi turno, esperaba el sonido del arma con la sensación de una herida en cualquier parte del cuerpo…”.
Hoy el licenciado Pedro, un personaje alto y de rasgos confiados, padece diabetes mellitus, no sabe si el origen de este mal inició aquel día fatídico, pero recuerda que estuvo a nada de perder la vida en el penal de Mil Cumbres.























