Análisismartes, 11 de octubre de 2022
El derecho a adoptar y ser adoptado
Maestro. Activista
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La población LGBTTTIQ+ ha buscado el reconocimiento de sus derechos. Su lucha se materializó con la Reforma Constitucional del 2011 donde se modificó el Art. 1° que prohíbe todo tipo de discriminación incluida la orientación sexual, preferencia sexual o la expresión de género. No solo se limita al tema del Matrimonio Igualitario, hay un listado de pendientes que históricamente han sido segregados, entre ellos, el derecho a la adopción.
El 27 de enero de 2017, la Suprema Corte de Justicia de la Nación hizo público en la Gaceta del Seminario Judicial de la Nación el apartado “Derecho a la vida familiar de las parejas del mismo sexo” que puntualiza: “puede extenderse a la procreación y a la crianza de niñas y niños según la decisión de los padres…así existen parejas del mismo sexo que hacen vida familiar con niñas y niños procreados, adoptados o reconocidos por alguno de ellos…”.
El caso “Atala Riffo y Niñas vs Chile “como antecedente cuya a sentencia el 24 de febrero de 2012, la Corte Interamericana de Derechos Humanos mandata al Estado chileno que las hijas de Atala quedan bajo su custodia y qué “prejuzgar” su orientación sexual y la de su nueva pareja (otra mujer) era un hecho discriminatorio y violatorio a los derechos humanos.
En México las personas cuentan con el Derecho a adoptar, sean casadas o solteras, rebasen los 25 años de edad y cumplan los requisitos necesarios para ello. Dentro de los requerimientos que se solicitan, no se hace referencia a la orientación sexual, la preferencia sexual o la expresión de género por parte de las personas interesadas en adoptar. Así también lo establece la Ley de Adopciones para el Estado de Veracruz.
La realidad muestra que el proceso legal es complejo, tardado, burocrático y en algunos casos, costoso así lo han afirmado las parejas heterosexuales y para las parejas homoparentales, lesboparentales y transparentales simplemente no proceden sus solicitudes. A éste fenómeno se le conoce como “prejuicio encubierto”, pues en la actualidad el discurso sobre la homosexualidad se considera políticamente correcto, que ésta bien y señala que existe una sociedad más “tolerante”, sin embargo, la discriminación y violación a los derechos humanos sigue muy presente basado en la homofobia social, el miedo, desconocimiento, los prejuicios, estigmas sociales, culturales, valores morales y discursos religiosos. En la república mexicana hay 14 estados donde la adopción homoparental es una realidad, el reto para Veracruz después de la aprobación del Matrimonio Igualitario, se enmarca en armonizar la Ley de Adopciones y que el Estado promueva entornos libres de discriminación y prejuicios a través de políticas públicas asertivas con la congruencia del discurso de pluralidad, inclusión y diversidad que posibilite construir una sociedad que finque sus valores éticos en el respeto y reconocimiento de las diversidades familiares y humanas, así como el interés superior del menor que tiene el derecho a vivir en familia donde sea amado, que crezca y asegure su desarrollo óptimo sin importar que orientación sexual tengan sus futuras madres o padres.