“El tiempo de las mujeres”: Más de 600 feministas marcharon en Orizaba este 8M
El tendedero se colocó sobre las letras de Orizaba así como en la base de la estatua que adorna el Parque Castillo
Guadalupe Castillo
Reyes Huerta destacó que el acceso a la justicia sigue siendo complicado, pues además de las dificultades económicas, las víctimas suelen enfrentar burocracia y falta de sensibilidad por parte del personal en las dependencias encargadas de atenderlas.
Marcha del 8M en paz; consignas, gritos de lucha y carteles que visibilizan la violencia de género
Indicó que esta situación provoca que muchos procesos se prolonguen o queden sin resolverse, lo que incrementa la sensación de desprotección entre las mujeres que buscan denunciar hechos de violencia.
Finalmente, subrayó que aún existe una deuda importante en materia de justicia hacia las mujeres, ya que diariamente se registran casos relacionados con deudores alimentarios, acoso, violencia sexual y violencia vicaria, problemáticas que continúan afectando a numerosas familias en la región.
El color morado y verde predominó en la vestimenta de mujeres, niñas y adolescentes que participaron en la marcha por el 8 de marzo. Con consignas, gritos, saltos, carteles y mantas, un contingente de más de 600 personas avanzó por las principales calles de Orizaba hasta llegar al parque Castillo.
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La movilización se desarrolló de manera pacífica. Aunque se realizaron algunas pintas en el suelo con la palabra “justicia” y se colocaron carteles alrededor del kiosco del parque Castillo, en comparación con el 2025 la jornada transcurrió con tranquilidad.
Las participantes iniciaron su recorrido poco después de las 16:15 horas sobre la calle principal de la ciudad, partiendo del Poliforum Mier y Pesado. Avanzaron por Oriente 6 hasta llegar a la iglesia de San José de Gracia, donde caminaron tres cuadras hasta la calle Colón.
Posteriormente pasaron a un costado del Palacio Municipal, donde únicamente se realizaron algunas pintas en el piso, para después continuar su trayecto hasta el parque Castillo.
En el lugar ya se encontraba instalado, sobre las letras de “Orizaba”, el denominado tendedero de deudores alimentarios y presuntos acosadores, entre otros señalamientos que motivaron la movilización de las mujeres.
Asimismo, en el obelisco se colocaron cartulinas y hojas con fotografías e incluso nombres completos de hombres señalados por presuntos actos de violencia contra mujeres.
Finalmente, al llegar al kiosco del parque Castillo, se abrió el micrófono para que las participantes que así lo desearan pudieran expresar mensajes, compartir testimonios, recitar poesía, interpretar canciones u otras formas de manifestación.






















