La historia de Paola; lectora de medidores de luz que realiza una labor de resistencia y disciplina
Con 35 años, madre y esposa, representa a las mujeres que hoy sostienen empleos de campo y enfrentan no solo largas rutas, sino también obstáculos inevitables
Gabriel Lagos
Paola es auxiliar comercial desde hace año y medio y, su labor, consiste en recolectar la lectura de los medidores de luz en la ciudad y la región de las Altas Montañas.
Madre de dos niñas, dice que fue por la situación y las necesidades que hoy día se viven, por las cuales optó en trabajar para apoyar a su esposo.
¿Qué es el TP?
Enfundada en su traje caqui, casco, gafas oscuras y botas, Paola recorre con su TP en la mano las calles de Orizaba.
“El TP sirve para extraer la lectura de la luz de los medidores digitales y en los electromecánicos que son los de cristal, la lectura se mete por números y de manera manual”, señala la entrevistada.
A la fecha, la informante dice que no ha tenido problema para desempeñar su labor, sin embargo, reconoce que a sus compañeros si les ha tocado vivir algún tipo de inconveniente.
Rutas que emprende la trabajadora
“No podemos dejarlas para otro día o la tarde porque todos los días salen nuevas rutas a Orizaba, Izxhuatlancillo, Ixtaczoquitlán, La Perla, Mariano Escobedo, Atzacan o la sierra de Zongolica”, dice Paola.
Para cumplir con ese trabajo, ella y otras tres compañeras son llevadas en un vehículo de la empresa y las bajan en un punto de donde parten para hacer su recorrido y ahí mismo las recogen al terminar.
Realizan su trabajo aún con obstáculos interviniendo
Paola reconoce que este tipo de recorridos es el que a veces incomoda a algún compañero o compañera, pero su pago quincenal es lo que hace ver el lado bueno del trabajo.
Finalmente, señala que en la agencia local son 13 personas las que salen a diario a tomar lectura, entregar recibos, atender anomalías y releídas del medidor por si no fue bien tomada.
Aun cuando en ocasiones las personas se molestan por los costos de luz, Paola dice que no ha sido agredida por los usuarios y solo piden que no amarren sus perros abajo del medidor para que puedan hacer su trabajo y tomar adecuadamente la lectura.
“Luego amarran a sus animalitos con el fin de que no ingresemos, pero nosotros tenemos que hacerlo porque es nuestro trabajo y eso deben de comprenderlo”.
























