EN PUNTO
Este objetivo tendría que ver con el gobernador Alejandro Armenta Mier y el senador Ignacio Mier Velazco, ambos, igual que Bartlett, brincados del PRI al nuevo partido en el poder.
De acuerdo con la especie, Bartlett quería servir de puente de comunicación, y acaso de factor de superación de discordias, entre estos dos personajes.
El trascendido cobra fuerza al revisar el acomodo de los lugares en la mesa principal y la actuación de Ignacio Mier al despedir al mandatario estatal.
Por indicaciones de Manuel Bartlett, Armenta fue sentado a su izquierda y Mier a su derecha, lo que relegó a una silla un poco más alejada al exgobernador Melquiades Morales Flores, también presente en el festejo.
El otro hecho que podría ayudar a confirmar las intenciones de Bartlett Díaz detrás de su festejo, además, por su puesto, de compartir unas horas con antiguos amigos y colaboradores, tiene que ver con el propio Mier Velazco.
“Nacho” Mier se mostró especialmente amigable con el gobernador durante la hora que este estuvo presente en la comida.
Al final, cuando Armenta se dispuso a marcharse, el coordinador de senadores lo acompañó hasta su vehículo.
Detrás de ellos, pero lo suficientemente alejado para no importunar, solo iba Ignacio Mier Bañuelos.
Fue evidente que el senador quiso aprovechar la presencia del gobernador para hablar de manera personal, y que estaba preparado para hacerlo.
No resulta difícil inferir que Mier Velazco usó los pocos minutos que tuvo con Armenta Mier para abordar las diferencias o malos entendidos que han protagonizado en los años recientes, para tratar de superarlos y ver hacia adelante.
Eso era lo lógico.
Si no lo hizo, habrá perdido la oportunidad que le puso en bandeja de plata su antiguo mentor, el festejado por sus 90 años de vida, que los cumplió cinco días antes, el lunes 23 de febrero.
















