El viacrucis del descenso
Tornasol
Jorge Alejandro López
La cruz del Club Puebla ha sido el descenso desde hace ya casi 20 años, desde que tengo uso de razón, los Camoteros se la han pasado buscando la salvación y estar en ese tema desgasta a los aficionados.
Cada torneo el equipo del Puebla pone a su afición a rezar y uno que otro directivo que termina con el rosario en la mano, orando, rezando, suplicando la salvación y un año más de respiro.
Este viacrucis ha tenido dolorosas caídas a la Liga de Ascenso, en ese entonces Primera División A.
Este domingo el Puebla podría dejar atrás, por lo menos por este año, la quema porcentual, cerrar el torneo sin la presión de estar jugándose la categoría y comenzar a armar el siguiente torneo.
La calidad como director técnico de José Saturnino Cardozo estará a prueba, porque si los de la franja logran la permanencia, para el siguiente torneo el Diablo Mayor traerá gente nueva, si es que la directiva decide mantenerlo.
Ya con un proyecto que Cardozo arme, otro cantar sería en el equipo de la franja.
Si se le hubiera jugado como una final al Veracruz, hubiéramos visto a jugadores entregados, a un técnico asegurando el partido, pero no, las cosas fueron diferente.
Una realidad es que el cuerpo técnico extraña a Aníbal Ruiz, ha quedado claro que el cerebro del equipo era él.
El “Maño” traía los kilos de experiencia, la cual estaba sacando al Puebla de la oscuridad del descenso, infortunadamente Ruiz partió de este mundo y con él, la fórmula que le estaba dando al Puebla la tan ansiada salvación.
Hoy en día, parece que dentro del Puebla de la franja todo es confusión, no hay una idea clara dentro del terreno de juego, las alineaciones cambian como buscando esa fórmula.
¿Le alcanzará al Puebla lo realizado para lograr salvar la franquicia?
Espero que sí, porque si desciende el Puebla perdemos muchos, pierden los taxistas, pierden los de los puestos de afuera, (aunque no los dejen acercarse al estadio), pierden los medios de comunicación ya que el Puebla es un producto altamente consumible.
Los que sabemos lo que es estar en la Liga de Ascenso sabemos que baja considerablemente el termómetro en el ambiente.
Y es que Puebla, el cuarto estado más importante a nivel nacional, no puede quedarse sin equipo de primera línea, sería una tremenda desgracia. No exagero cuando digo que un descenso no le conviene a nadie, ni al mismo gobierno.
Los camoteros tienen 90 minutos para evitar una catástrofe, 90 minutos para poder derrotar a uno de los peores equipos del torneo, concretar de buena manera la permanencia.
El Puebla tiene 90 minutos para recomponer la historia de por lo menos estos últimos 12 meses.
¿Será mucho pedir a los jugadores y cuerpo técnico del Puebla el triunfo el próximo domingo?
Que salgan a romperse el alma, ya sabemos que no les interesa el Puebla, que si descienden ellos buscan chamba en otro lado, pero háganlo por la afición que está lastimada.
Por favor, este domingo… resucitemos.






















