Presentan libro sobre matanza del Monte de Chila
El texto documenta lo que es considerado como el crimen más atroz contra indígenas perpetrado en el siglo XX
Edgar Barrios / Corresponsal
Un crimen atroz
La masacre de Monte de Chila, ocurrida el 28 de enero de 1970, es considerada uno de los crímenes más atroces cometidos por el Estado mexicano contra una comunidad indígena.
Las versiones sobre el número de víctimas varían: mientras la versión oficial reconoce 20 muertos, testimonios locales y eclesiásticos hablan de hasta 324 personas asesinadas, la mayoría de ellas campesinos náhuatl y totonacos.
El muro del silencio institucional
A pesar de la magnitud del crimen, la Secretaría de Gobernación omitió el caso en su reciente Reporte Ejecutivo sobre la Guerra Sucia, ignorando también la masacre de Rancho Nuevo, Pantepec, en 1982.
Esta omisión ha sido interpretada como un acto de encubrimiento y negación de responsabilidades por parte del Estado mexicano.
Gerardo Pérez Muñoz denunció que “el silencio oficial es otra forma de violencia” y subrayó que cada año sin justicia representa una agresión continua a las familias de las víctimas.
La memoria como herramienta de justicia
Olivo también resalta el papel de la prensa local, que, en lugar de investigar, justificó la violencia estatal al describir a las víctimas como “gavilleros” y “bandidos”.
Un llamado a la justicia y la memoria
“La memoria es el primer paso hacia la justicia”, concluyó Olivo. “Mientras sigamos hablando de Monte de Chila, sus víctimas seguirán vivas en nuestra lucha”.
El evento fue un recordatorio de que un pueblo sin memoria es un pueblo sin futuro, y que la justicia para las víctimas de Monte de Chila y otras masacres en Puebla y México sigue siendo una deuda pendiente.




























