Y como seguramente te tocará poner parte de los alimentos para la tradicional comilona del 15, aquí te dejamos algunos de los infaltables para esa noche (así como su origen):
Autoridades del área informaron que en la zona están prohibidas las actividades turístico-recreativas que involucren motociclismo, cuatrimotos y vehículos todo terreno
El alcalde Leonel Arizmendi dijo que la obra responde a la necesidad de abastecer agua a la cabecera municipal lo que generó inconformidad entre habitantes
La más mexicana de las fiestas está por llegar, la celebración del 15 de septiembre, una conmemoración en donde no importa el lugar de donde provengas, la raza, ni el físico…ese día todos viven el sentimiento patrio de ser orgullosamente mexicanos y se unen bajo un mismo grito: ¡Viva México!
Lo “fregón” de México radica en la picardía de su gente, la riqueza de su cultura y tradiciones, el cantar de sus mariachis, lo “pegador” de su tequila (que no cualquiera toma) y su rica y vasta gastronomía, elementos que se unen para dar vida a esta noche mexicana.
Típico de Sinaloa y Jalisco, blanco, popular en la zona centro del país, o verde, originario del estado de Guerrero, el pozole se prepara con carne de pollo, res o cerdo, aunque también se puede acompañar de camarón y hasta vegetales. Sus antecedentes se remontan a la época prehispánica, siendo un platillo náhuatl que surge en la época de los aztecas que solo se preparaba en ceremonias religiosas y cuyos ingredientes con los que se cocinaba eran maíz y carne humana que provenía de guerreros que eran sacrificados como ofrendas al sol.
Al igual que el pozole, las tostadas son de origen prehispánico y eran un alimento que pertenecía a la clase media baja. Las hacían dejando las tortillas en el rescoldo del fogón hasta que obtenían una apariencia crocante y quedaban completamente rígidas. Frijoles cocidos y chile eran los ingredientes que se colocaban encima. Con la llegada de los españoles, la técnica cambió y se le añadió manteca de cerdo para que consiguiera el proceso de fritura como actualmente las conocemos.
Elaboradas a base de tortilla de maíz y rellenas de carne deshebrada de pollo o res –aunque también las hay de papa o queso-, las flautas mexicanas son llamadas así por su parecido con el instrumento musical homónimo. No se sabe con certeza dónde nacieron, sin embargo se cree que son originarias de Sinaloa. Su preparación depende muchas veces de la región ya que, por ejemplo, en el norte del país, las hacen con tortilla de harina de trigo.
En esta lista de los típicos platillos mexicanos no podían quedar fuera las chalupas, un antojito meramente poblano que consiste en una pequeña tortilla frita en aceite o manteca sobre la que se vierte salsa verde o roja, pollo o carne de res deshebrada y cebolla. Su origen no es muy claro, aunque se dice que es una receta que inventaron los frailes, quienes mezclaron maíz con restos de pollo pero sintieron que el resultado era seco, a lo que agregaron salsa y rebanadas de cebolla.
Su origen se encuentra en el año 1,700 en el convento de Santa Rosa de Lima, con el fin de sorprender al virrey español don Thomas Antonio, quien se encontraba de visita. Sor Andrea fue la encargada de dar vida a este manjar que es el resultado de una mezcla de cuatro picantes, 18 ingredientes que se vierten sobre la carne (pollo o guajolote).
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Yucatán es el estado que se caracteriza por este platillo que representa la fusión cultural que se desarrolló entre la española y la maya. Esta receta es preparada con carne de cerdo adobada en achiote que se envuelve en hojas de plátano, tradicionalmente cocinada dentro de un hoyo en el suelo sobre piedras calientes, por lo que el nombre de pibil significa “bajo tierra” en maya.
Típica de la gastronomía jalisciense, la birria es un plato a base de carne de borrego (también de chivo o de res, dependiendo el lugar del país), preparado en salsa de muchas especias como laurel, pimienta, tomillo, ajo, orégano, jengibre, ajonjolí, mejorana, jitomate y cebolla, además de chiles cocinados al horno. Este plato tiene su origen en el occidente de México, principalmente en el centro del estado de Jalisco, en el municipio de Cocula.
Rellenos de pollo, carne de cerdo, queso, rajas, o sin relleno alguno, los tamales son uno de los favoritos de todo mexicano, ya sean dulces o salados. Cada región del país tiene su estilo propio para hacerlos, lo cierto es que son preparados generalmente con masa de maíz cocida envuelta en hojas de la mazorca o de la misma planta de maíz, plátano, bijao, maguey, aguacate o incluso papel aluminio o plástico.
Otro platillo representativo de Puebla son las chanclas, que son panes pequeños similares a los de un pambazo y se rellenan de carne, aguacate y cebolla. La receta para prepararlas puede variar, mientras algunos las acompañan solo con una rebanada de aguacate y un poco de carne, hay quienes las prefieren con quesillo, chorizo y hasta crema. Una vez elaboradas se remojan en una salsa o guisado, hecho a base de chile guajillo.
Como bien sabemos el maíz es uno de los principales alimentos mexicanos y eso convierte a los elotes y esquites en uno de los antojitos más populares en todo el país. Ambos se hierven en agua, con especias como el epazote, y se les condimenta con ingredientes como mantequilla o mayonesa, queso rallado, chile, jugo de limón y sal. Una opción que definitivamente no puede faltar en tu variedad de platillos para tu noche mexicana.