Durante la Conquista la mayoría de creencias indígenas fueron reprimidas para imponer el catolicismo, pero muchas otras se fusionaron con la nueva religión. La Santa Muerte surgió de la mezcla de la parca europea con las creencias mesoamericanas.
De práctica oculta a devoción pública
Acerca de su culto y de su altar
La devoción a la santa en Puebla
Señaló que el altar está abierto todos los días desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la noche y cualquier persona puede acercarse a rezar o dejarle una ofrenda y no se le cobra nada.
Las limpias las hace Christian Sánchez con ayuda de su hermano Juan Carlos, quien es el que pone el bálsamo a los asistentes. El Rosario es a las 6 de la tarde y de él se encarga su otro hermano, Víctor Miguel.
Durante las limpias o Rosario se congrega la gente en el altar y en la zona solo se escucha el fervor de los devotos que a todo pulmón elevan sus plegarias y oraciones a la Santa Muerte.
Miguel, quien es el custodio y guardián del altar, aseguró que la Santa Muerte es un ser de luz inmaculada que abre los caminos, cuida y protege a la gente.
El altar más grande, conocido, está en la vía pública, sobre la calle 9 Norte, entre la 12 y 14 Poniente. / Foto: Erik Guzmán / El Sol de Puebla
A pesar de la controversia, el culto a la Santa Muerte sigue ganando adeptos, quienes públicamente manifiestan su fervor y devoción. La creencia es que ella no juzga a sus seguidores por lo que entre sus devotos se encuentran familias enteras que le piden salud y bienestar, otros que buscan protección en situaciones de peligro, e incluso personas con actividades fuera de la ley.
El culto a la Santa Muerte se relaciona con algo oculto y se cree que la gente la utiliza para hacer prácticas negativas, pero especialistas aseguran que no es así, que ella no es mala, lo que es malo es la intención que le da la persona que la trabaja.
En la ciudad de Puebla la Santa Muerte se venera públicamente. Existe un altar en la zona norte del Centro Histórico que está en la vía pública, en donde todos los días se ve gente sobre la acera rezándole con fervor o pidiéndole favores. A cambio le dejan todo tipo de ofrendas, incluso dinero. Ahí, cada día 15 y 30 de mes, se hace una celebración gratuita multitudinaria en la que se practican rituales y se le da de comer a todos los asistentes.
El culto a la Santa Muerte ha tomado gran relevancia en las últimas décadas, pero sus raíces son mucho más antiguas. Se sabe que en la época prehispánica los mexicas veneraban a Mictlantecuhtli, quien era el Dios de la Muerte y el señor del inframundo, conocido como Mictlán, que según la mitología mexica es el lugar del descanso eterno para las almas de quienes se nos han adelantado en el camino.
Mictlantecuhtli no era visto como una deidad mala porque también promovía la vida al ser representado cortando con un cuchillo el cordón umbilical en el alumbramiento. El Dios de la Muerte era visto como guardián del ciclo natural de la vida y la muerte.
Mariana Polo Cajica, especialista en ocultismo, sanación y Psicotarología, dijo que Mictlantecuhtli o señor de los muertos es lo que Anubis es para los egipcios, Azrael para el islam o el judaísmo, o Saturno para los romanos. Este último, al igual que la Santa Muerte, se representa con una guadaña (cuchilla curva que remata en punta) que simboliza el quitar o eliminar lo malvado.
“La iglesia dice que la Santa Muerte no es santa, de hecho la catalogan como algo oscuro y negativo, pero para mí es una deidad. Si es buena o mala, esto depende del ser humano, de la intención que le de la persona que la trabaja”Aseguró.
“Eso que dicen que si le pides algo y no le cumples lo que prometiste a cambio, se va a llevar a tus hijos, a ti o a alguien de tu familia, no es verdad. La santa no es mala, lo malo es la intención y la energía que le pone la persona que la trabaja”Sentenció.
Quienes son fieles a la Santa Muerte dicen que la diferencia con los santos reconocidos por la Iglesia Católica es que ella sí escucha y concede favores sin importar de quién venga la petición. Esta devoción se basa en la creencia de que ella no juzga a sus seguidores, por lo que entre sus devotos se encuentran familias enteras que le piden salud y bienestar, otros que buscan protección en situaciones de peligro, e incluso personas con actividades fuera de la ley.
Quizá por eso la devoción a la Santa Muerte fue una práctica oculta desde que se reportó por primera vez su existencia en México, en 1940, por antropólogos estadounidenses. Fue motivo de adoración, rezos y otros rituales que se realizaban de manera privada en casas o sitios ocultos hasta inicios del año 2000.
Polo Cajica narró que la historia de la Santa Muerte surgió cuando su imagen se plasmó en una parte de tierra en un terreno en Veracruz. Llamaron a un sacerdote para que la santificara, pero no lo quiso hacer porque vio que era la manifestación de un esqueleto. “Desde aquí se dice que su culto pasa de voz en voz y se comenzaron a hacer diferentes celebraciones para la Santa Muerte”.
Cada día 15 y 30 de mes, se hace una celebración gratuita multitudinaria en la que se practican rituales y se le da de comer a todos los asistentes. / Foto: Erik Guzmán / El Sol de Puebla
La celebración más grande que se hace para la Santa Muerte es el 2 de noviembre y se celebra en todo el país por ser el Día de Muertos. Otra celebración multitudinaria se hace en Michoacán el 15 de agosto y es considerada fiesta patronal. El 13 de diciembre se festeja en Chetumal, se eligió este día por ser el Día de Santa Lucía, que era una persona que no veía y hacía muchos milagros a pesar de su ceguera.
El culto a la Santa Muerte se relaciona con algo oculto y se cree que la gente la utiliza para hacer prácticas negativas. Pero la especialista refiere que no, que la santa no es mala de por sí, lo que es malo es la intención que le da la persona que la trabaja.
“No es que la magia sea negra, blanca o roja. El mago, brujo, hechicero o como le quieras llamar es el portador de la energía que le va a trasmitir y el que la va a utilizar para el bien o para el mal. Conozco muchas personas que trabajan con ángeles y las he escuchado pedir muerte, y personas que trabajan con la santa y están pidiendo vida. Aquí el que hace el mal uso es el ser humano”Apuntó.
“Dentro de la verdadera magia sabemos que las velas nos ayudan, pero para que un trabajo pueda funcionar necesitamos dos cosas, días planetarios y la palabra que es nuestro poder. No es otra cosa más que pensar, sentir y verbalizar, es lo más fuerte que tenemos los seres humanos. La energía de la gente es fuertísima y la oración es lo más poderoso”Subrayó.
El culto a la Santa Muerte en México se fue volviendo público a inicios del siglo XXI, hasta que en el año 2008 se dio a conocer el Templo Santa Muerte que se localiza en Tultitlán, Estado de México, en donde se dice se encuentra la imagen más grande dedicada a la deidad. Se estima que en las últimas dos décadas el número de creyentes ha alcanzado a los 12 millones de seguidores en México, Centroamérica y Estados Unidos.
La representación de la Santa Muerte es una figura esquelética femenina que sostiene una guadaña y está vestida con una túnica larga que puede ser de cualquier color, pero cada color tiene un significado de acuerdo a la petición o el ritual que el devoto hace.
“La roja es para el amor pero no precisamente el de pareja, más bien para el amor propio: la verde es para la salud; la amarilla para riqueza o abundancia para tu casa o negocio; el blanco es para la paz y armonía; el azul para la sabiduría y la morada para la transmutación o transformación de algo, por ejemplo dejar un vicio. También está la de 7 potencias o colores, que es la combinación de todos, y la negra que es para protección”Explicó.
La recomendación de la especialista es que cuando una persona quiera comprar una escultura de la Santa Muerte vaya con una persona que sepa de verdad para que la dirija y entonces la petición se cumpla, sobre todo cuando se trabaja con la negra o la de 7 colores, porque su energía es muy fuerte.
“Trabajar con la Santa Muerte negra o la de 7 colores siempre se debe hacer con personas experimentadas en este ámbito o que sean muy cumplidas con lo que prometen. Si la guía un brujo, mago o hechicero, elevará su fuerza y su protección, porque las esculturas van adquiriendo poder conforme les vas rezando o pidiendo”Señaló.
“Antes de llegar a tu casa la escultura pasó por otros espacios, otras energías, es muy importante hacer una limpieza al comprarla y sobre todo cargarla (de energía) para que pueda servir para lo que tú quieres manifestar, para que tenga una potencia más fuerte y bien indicada hacia lo que tú estás pidiendo”Agregó.
Mariana Polo mencionó que a la Santa Muerte le gusta que le hablen con cariño y para rendirle culto uno solo debe de platicar con ella para que haya una conexión. Por este motivo, la santa tiene muchos sobrenombres que los devotos le han dado con el paso del tiempo, como niña blanca, madrina, santita, niña bonita, dama huesuda, dama flaquita o poderosa dama.
“Lo que no puede faltar en el altar de la Santa Muerte es agua; algún licor fuerte como el tequila o el mezcal que va a gradecer mucho; manzanas, dulces, chocolates, puros, velas, incienso de sándalo o mirra, y flores vivas. A ella le gusta mucho que le platiquen, de hecho la conexión más fuerte que debes tener con ella es platicarle como si estuviera viva”Aseguró.
La celebración más grande que se hace para la Santa Muerte es el 2 de noviembre. / Foto: Erik Guzmán / El Sol de Puebla
Es importante señalar que si la persona ya no quiere tener la imagen de la Santa Muerte en su casa, no debe tirarla a la basura o romperla. Lo mejor es regalarla a otra persona que sí la quiera para ofrecerle culto y en caso de no encontrar a esa persona, se debe enterrar lo más lejos de casa posible. Hay que ponerle dulces y decirle la razón por la que ya no se quiere tener.
En la ciudad de Puebla también existe el culto a la Santa Muerte y la gente lo practica abiertamente. El altar más grande, conocido, está en la vía pública, sobre la calle 9 Norte, entre la 12 y 14 Poniente. La santa está en una vitrina y el altar luce lleno de botellas de licor, puros, cigarros, dulces y velas. Todos los días se ve gente sobre la acera que le está rezando con fervor o pidiendo favores, dejándoles ofrendas.
Nayeli Flores es devota de la Santa Muerte desde hace cinco años, llegó al altar de rodillas para mostrarle su devoción a la deidad: “Un día ella se presentó ante mí y me ha abierto muchos caminos. Yo tenía una familia destrozada, ahora nos volvimos a reunir y pude tener un fruto bendito (hija). Yo se lo pedí a ella”.
El altar a la Santa Muerte fue colocado hace 18 años por la familia Sánchez Zárate por la gran devoción que le tienen desde hace cinco generaciones. Ellos tenían su tienda de herbolaria casi llegando a la 12 Poniente, pero un día les subieron tanto la renta que comenzaron a buscar otro local.
“Nos encomendamos a la santa y el local donde ahora está el altar se desocupa, era una estética. En agradecimiento pusimos el altar. Unos meses después se desocupa el local de junto que es donde ahora tenemos la tienda de los productos herbales”, Expuso Teresa Zárate, la matriarca de la familia.
Felipe Gil Martínez se acercó a la Santa Muerte porque se estaba muriendo y alguien le dijo que se le acercara y le pidiera por su salud: “Estaba mal de los riñones, me estaba muriendo. Ya no la contaba, pero me acerqué a ella y le pedí con fe y acá estoy”.
“La gente le deja muchas ofrendas, en especial botellas de destilados, y muchos creen que nos los tomamos todo, pero estaríamos muertos. Lo que nosotros hacemos es venderlo porque cada 15 de abril hacemos una gran fiesta para celebrar el cumpleaños del altar de la santa, hay muchas actividades y se le da de comer a toda la gente que viene”Dijo Teresa.
Agregó que este año la celebración del 18 Aniversario del altar de la Santa Muerte se efectuará los días 14 y 15 de abril, un festejo de 48 horas en el que además de limpias y rituales sin costo, hay peleas de lucha libre, baile y comida para todos los asistentes, todo gratis. Tal es la magnitud del evento que la vialidad se cierra para la seguridad de los presentes.
Miguel Sánchez, el esposo de Teresa, quien se encarga de darle de comer a los asistentes, calculó que este año asistirán 8 mil personas durante los dos días. Se presentará la orquesta Altepexana y la Sonora Maracaibo, además de las funciones de lucha libre.
“Somos devotos desde mis abuelos. Mi mamá me enseñó a venerar a la santita. Yo se lo pasé a mis hijos y ahora ellos con los nietos. Vamos por la quinta generación”Expuso.
Pero la devoción de la familia Sánchez Zárate sobrepasa los límites porque durante todo el año, cada día 15 y 30 de mes, hacen limpias y rituales gratis, además del Rosario a la Santa Muerte, y dan de comer a todo el que se acerca y sin cobrar un peso.
“Con ella uno tiene que tener mucho respeto y fe porque ella nos va a llevar un día, no sabemos en qué momento, simplemente es que nadie tiene la vida comprada y tarde o temprano nos veremos con ella. Yo tengo más de 60 años de ser devoto de ella, viene de cuna”Finalizó.