Se extinguen ladrilleras en Puebla
Actualmente sólo quedan 60 de más de 200 negocios
Norma Marcial
Tan sólo contaron que un millar de ladrillo es pagado a no más de mil 200 pesos, cuando esa misma cantidad de block supera los cuatro mil 500, disparidad que también ha desmotivado al sector a seguir luchando por la conservación del rudimentario oficio.
El Sol de Puebla al recorrer las calles de esta comunidad, donde habitan más de diez mil habitantes, se observen menos hornos, los cuales antes representaban fuentes de empleo para más de cinco integrantes de una familia.
A menor medida, ahora los lugares de venta de block comienzan a aparecer en esta zona, que con el paso de los años es absorbida por la mancha urbana de la cabecera local de esta ciudad milenaria.
Mientras esperaba que unos 27 mil ladrillos se "cocieran o quemaran" en el horno de su ladrillera, contó que este oficio le fue heredado de su padre.
En pocas palabras resumió que ser ladrillero representa un trabajo complicado y costoso, además de laborioso, por la mezcla que debe hacer para trazar pieza por pieza.
"Para quemar un millar, que se vende en menos de mil 200 pesos, se requiere de la compra de 600 pesos de petróleo y eso sin contar el pago de los ayudantes, lo que nos llevó a muchos usar madera, pero aun así la ganancia es mínima", añadió.
El declarante dijo que aun con las adversidades existentes en el panorama, mencionó que seguirá siendo ladrillero hasta el día que Dios le permita seguir con vida, y como actualmente lo ha hecho por más de 30 años.
Otro ladrillero, Miguel Romero, también habló sobre lo difícil que es mantener el oficio, pero afirmó que seguirá manteniendo funcional su horno, que ha trabajado por más de 18 años.
EXLADRILLEROS OPINAN
En entrevista, un propietario de un expendio de block de esta comunidad, Daniel Ixtehuatl, dijo que antes de entrar a este sector, se dedicó a la elaboración de ladrillos.
Pero sumó " la baja ganancia que deja ese mercado me motivó a invertir más de cuatrocientos mil pesos para cambiar el horno por maquinaria".
Al mostrar su nuevo centro de trabajo asegura que no sólo fabrica block, sino también material prefabricado de concreto.
Asegura que haber dejado la producción de ladrillo le permitió formarse como empresario y ampliar el número de trabajadores.
Otros exladrilleros solo se limitaron a señalar que block representa más ganancia.
AUTORIDADES EXTERNAN PREOCUPACIÓN
San Matías Cocoyotla en su mejor momento llegó a sumar más de 250 ladrilleras, pero ahora sólo quedan 60, indicó el edil auxiliar de esta demarcación, Moisés Daniel Martínez.
Contó que actualmente en la comunidad hay 20 lugares de venta de block, aunque éstas fueron adaptadas en predios donde antes se ofertaba el ladrillo.
“Lo que está pasando en Cocoyotla es que dueños de ladrilleras están tapando sus hornos, para ahí plantar la maquinaria que los ayuda a comenzar la fabricación de block, producto que tiene un mayor valor económico”, citó.
Uno de los factores que desanimó a los ladrilleros a continuar sus actividades, es el bajo precio del millar de este material, calculado en más de mil pesos, cuando en el block alcanza los cinco mil pesos.























