‘Falsos amores’, un gancho para el estupro y la trata de personas
La gravedad del problema empieza desde que no existe una tipificación como delito para aquellas acciones de “enamorar” a niñas, niños y adolescentes
Martha Cuaya
La omisión es cómplice de los delitos
A veces las víctimas buscan escapar de su realidad
No denuncian “por amor”
Las personas agraviadas son señaladas por la sociedad y las autoridades
Debe haber más comunicación familiar y visibilizar la problemática