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San Juan del Río3 de abril de 2025
Culturasábado, 24 de junio de 2017

La feria de San Juan del Río desde 1891

Memorias del Cronista José Velázquez Q.

SAN-JUAN
SAN JUAN del Río, lleno de historia y tradición que celebra hoy 486 años de haber sido fundado por las huestes españolas.
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LauraO

Hoy 24 de junio “Día de San Juan” en el que conmemoramos el 486 aniversario de la fundación de nuestro querido San Juan del Río, el cronista de la ciudad, Sr. José Velázquez Quintanar nos comparte sus memorias y algunos datos interesantes así como imágenes que acompañan esta nota, sobre la costumbre sanjuanense de celebrar el 24 de junio y la fiesta patronal en honor a San Juan Bautista.

“En el desarrollo incipiente del pueblo de San Juan del Río, en el siglo XIX; después de haber participado y sufrido en carne propia la Guerra de Independencia, en 1830 se le concede el nombre de Villa y, en 1847, cuando nuestro país sufre la invasión de los Estados Unidos de América, a San Juan del Río se le otorga el título de Ciudad, seguramente por la importancia que tuvo en esas fechas como paso obligado hacia el norte y occidente de México”.

Para entonces –cita el cronista- “la genta había hecho costumbre celebrar cada 24 de junio la festividad al patrono San Juan Bautista con actos religiosos que atraían a la gente de poblaciones circunvecinas, surgiendo en pocos años el tianguis en donde la compra y venta de artículos, semillas y animales favorecían a los sanjuanenses, en forma especial, por la venta de jergas y frazadas elaboradas en diversos obrajes; las suelas, gamuzas y huaraches de buena calidad, así como fustes, sillas de montar y productos que se hacían en San Juan”.

Fue así como en 1891, el Lic. T. Melesio Alcántara, sanjuanense, entonces diputado por Querétaro, determinó que los festejos de junio tuvieran el carácter de feria y junto con personas entusiastas de esa época formularon un programa de eventos que despertó el ánimo de esta provinciana ciudad.

Esto implicaba contar con un lugar adecuado para efectuar los actos artísticos que sirvieran para elevar al cultura del pueblo y acertadamente se hicieran mejoras al teatro “Calderón” (hasta hace poco, el vetusto Cinelandia), ubicado en la calle de don Esteban –hoy, 16 de septiembre- en donde se programaban las presentaciones de artistas de la actualidad. Con el mismo fin se establecía en la Calle Real (Ave. Juárez) un tapanco frente al Portal de Reyes, entre la calle de “Aguadores” y de las “Chimoleras”, adornando con festón de pino y de sabino el dicho portal y la ancha banqueta de la Calle Real, desde la calle de don Esteban hasta el otro portal, el de “El Diezmo”.

Y continúa don Pepe detallando que por los caminos de “herradura” de las diferentes haciendas, rancherías y barrios bajaban montando a caballo, a lomo de mula o en burro, los campesinos y caporales que había de tomar parte en los jaripeos, coleaderos y en las carreras “parejeras” en donde se apostaba buen dinero, y en las carreras de cintas, en las que los afortunados de ensartar a una de aquellas cintas de vivos colores, pasaban a que las madrinas les colocaran otras cintas terciadas, que después lucirían en el baile popular.

“Año con año habían tomado interés, tanto el público de la ciudad como el del campo, y la feria de San Juan fue nombre y fama en toda la región a grato tal que también de otras ciudades acudían a los festejos que ya no solo eran dedicados al Santo Patrono, sino que iban adquiriendo la fisonomía y el atractivo como la tradicional Feria de San Juan del Río llegándose a considerar la tercera en su género, siendo solo superada por la de San Marcos, en Aguascalientes, y la de Guadalajara.

A finales del siglo, ya San Juan contaba con el paso del ferrocarril central y desde la ciudad de México se fletaba un tren especial a la feria de San Juan del Río en el que llegaba la gente de la capital para hacer comercio, incluyendo a los galleros, a los apostadores, artistas y cantadoras que originaban un alegre ambiente festivo durante los cinco y ocho días que se programaban en la celebración de la importante feria”.

Cuentan que la casa de juego era muy importante –relata el Sr. Velázquez- con su ruleta, bacará, póker y otros juegos de azar que se instalaban en la esquina de las calles 16 de septiembre y Ave. Juárez, junto a la “Antigua Diana” y durante esos días, fluían cuantiosas apuestas en donde los centenarios de oro hacían la felicidad de los ganadores y la desdicha de los perdedores.

La Feria de San Juan tomó auge en la época porfiriana, ya que se lograron apoyos muy significativos de parte del entonces gobernador del estado, don Francisco González de Cosío, quien ocupó el cargo durante 27 años y dispuso se construyera el Teatro Calderón y se equipara con plateas, palcos y galerías, con un amplio escenario, así como con una profusa iluminación eléctrica. Por supuesto que ya fue una época en que los festejos tuvieron relevancia y, los visitantes de diferentes ciudades acudían a disfrutar de las corridas de toros, charreadas y de aquellos paseos que se organizaban por el hermoso río que circundaba a la ciudad por la parte poniente.

En la época de la revolución de 1910, las revueltas que por esta causa se suscitaron, rompieron con la estabilidad que había en San Juan del Río, así como la de otros pueblos y ciudades del país, y transcurrieron varios años en que los sanjuanenses se sintieron forzados a olvidarse de sus ferias e incluso, de la celebración religiosa al Santo Patrono.

En estas memorias del cronista de San Juan, apunta que “la unidad de los sanjuanenses volvió a sentirse en la década de los años veinte, pues encontramos datos en que por primera vez se eligió reina de la feria en 1923, siendo la agraciada, la Srita. María Isabel Uribe quien con su simpatía engalanó los festejos, y quien acudió a una suntuosa corrida de toros en su honor, acompañada de un encantador grupo de damas de las más representativas de la ciudad, entre quienes destacaban las señoritas: Carmen Herrera, Carmen Gutiérrez, Elisa Mendoza, Enriqueta Sosa, Guadalupe Ugalde, Ma. De Lourdes Ayala, Piedad Laguna, Conchita y Lucha Gómez, Lele y Sara Ruiz Godoy, Concepción Camacho, Graciela Enroles, Isabel y Eva Ugalde y Cuca Elizalde, todas ellas vistiendo el atuendo típico de China Poblana.

“Esta corrida se verificó la tarde del domingo 7 de octubre de 1923 a las 15:30 hrs., en la que hubo un toro embolado para el público, cedido galantemente por el Sr. Severiano Ayala; los precios de entrada eran: sombre general $1.00, y sol general $0.35; la venta de boletos quedó abierta desde la víspera en los acreditados negocios: “La Antigua Diana”, “La Nacional” y en “La Providencia”.

Por lo anterior, menciona don Pepe Velázquez, podemos darnos cuenta que la animosidad de los sanjuanenses de esa época hizo surgir nuevamente a la Feria de San Juan, y si tenemos oportunidad, seguiremos comentando las ferias que se organizaron en años posteriores.

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