El arte de convivir con la muerte
Desde hace 15 años se dedica a embellecer cadáveres con un profundo respeto a dicha labor
Rosalía Nieves / El Sol de San Juan del Río
El trabajo del embalsamador es el arte de poder convivir con los muertos, no es una labor sencilla ni común, pero una de las más importantes en las familias al momento de perder a un ser querido.
La preparación del cuerpo se realiza para que pueda durar ya sea uno o dos días, periodo en el cual permanece la velación, pues recordó que normalmente las familias acostumbran al servicio de inhumación.
El trabajo resulta complicado cuando la persona murió en un accidente y el cuerpo quedó destrozado, ahí es cuando su labor, aseguró que se hace más minucioso y más preciso para que las familias puedan ver por última vez a su familiar sin estar tan desfigurado.























