Localmartes, 9 de septiembre de 2025
Imparable problema de drogadicción en El Coto
Los niveles de consumo de drogas se han incrementado en los últimos cinco años. El “cristal” es el predilecto
Mario Luna

La drogadicción se ha convertido en uno de los principales problemas en la comunidad de El Coto, en el municipio de San Juan del Río. La falta de estrategias para prevenir y combatir esta situación ha provocado un aumento considerable en el número de consumidores de drogas duras dentro de este lugar, siendo los menores de edad, adolescentes, en su mayoría, el sector más afectado.
Ana Rodríguez, como pidió ser identificada, es una madre de familia de esta comunidad. Contó que si bien la drogadicción es un problema general en San Juan del Río, en El Coto los niveles de consumo de drogas se han incrementado en los últimos cinco años. Afirmó que en la actualidad el alcoholismo ha quedado en segundo plano y que el uso de drogas duras ocupa el primer lugar en temas de adicciones.
Detalló que el panorama empeora cuando se observa que los principales consumidores de estas sustancias son menores de edad. Dijo que maestros en las escuelas, así como madres y padres de familia, han identificado que el uso de drogas comienza desde de los 13 años de edad, siendo la metanfetamina, conocida comúnmente como “cristal”, el narcótico que más se consume.
“Creo que es un problema que hay en todas las comunidades, no nada más aquí. Se oye por todos lados que pasa lo mismo. Lo que es preocupante es que ha crecido mucho este problema. Antes nos preocupábamos porque los hijos no anduvieran de borrachos, pero ahorita nos preocupamos por la droga (…). Empiezan desde muy chicos, como desde los 13 o 14 años, ya andan consumiendo cristal. Hasta jovencitas andan metidas en eso”, comentó.

Por su parte, María Hernández afirmó que se ha conocido de niños de entre 15 y 18 años de edad que han presentado una fuerte dependencia al “cristal” y que, en algunos casos, familiares han decidido recluirlos en centros de rehabilitación para tratar de revertir el problema.
Además, mencionó que una de las consecuencias de los altos índices de drogadicción ha sido el aumento de robos en la comunidad, pues explicó que la adicción lleva a las personas a cometer este delito para obtener recursos. Dijo que ningún inmueble se ha salvado de la delincuencia, pues los ladrones han ingresado a casas, negocios y escuelas, donde desde hace un par de años hay vigilantes para cuidar las instalaciones del plantel.
“Se ha sabido que algunos papás ya hasta han llevado a sus hijos a los anexos, por el mismo problema, porque andan con la droga todo el tiempo y entre sus alucinaciones hasta le han pegado a algún familiar. Los robos es otro problema. Desde que comenzó la drogadicción, ha habido muchos robos, antes hasta a la escuela se metían”, apuntó.