Papá bombero, un héroe siempre presente
El comandante, Juan Fernando Vázquez Viveros se desempeña dos tareas que implican grandes responsabilidades pero también gratas satisfacciones
Mario Luna / El Sol de San Juan del Río
Ser padre y ser bombero implican dos responsabilidades completamente diferentes, pero a su vez, se trata de dos compromisos muy importantes, “muy grandes, que sin lugar a dudas te trae muchas satisfacciones”, explicó el comandante del Heroico Cuerpo de Bomberos Voluntarios de San Juan del Río, Juan Fernando Vázquez Viveros.
Hijo de un policía federal de caminos, el primer comandante del Heroico Cuerpo de Bomberos del municipio reflexionó en entrevista para El Sol de San Juan del Río sobre estas dos responsabilidades que ha adoptado en su vida.
Comentó que ser bombero requiere de capacitaciones constantes que los profesionalicen. Cursos, talleres que los preparen para salvaguardar su integridad física, pero sobre todo proteger la vida de la ciudadanía y los bienes materiales ante alguna emergencia.
Por otra parte, afirmó, ser padre no tiene ninguna preparación previa, “nadie te enseña a serlo”; el compromiso es igual de grande que ponerse un traje de bombero, pues hay que inspirar a los hijos un buen ejemplo, “guiarlos por el buen camino, enseñarles que se hagan responsables, que se comprometan, estar al pendiente de ellos”.
Sobre ello, puntualizó que una de las tareas esenciales y de las más difíciles del ser padre es la educación, pues a través de ella se inculcan los valores que acompañarán a los hijos el resto de sus vidas y que darán pie para la formación de seres humanos empáticos, responsable y amorosos.
En sentido, aseguró que las tareas ligadas a los cuerpos de emergencia como bomberos, cruz roja, policía, protección civil, requieren de grandes privaciones, sobre todo cuando se habla de los hijos pues el tiempo de convivencia con ellos es poco. Sin embargo, invitó a todos los padres que laboran en estos sectores a aprovechar el tiempo.






















