Deportessábado, 8 de noviembre de 2025
Guillermo Hermoso y Arturo Gilio, dos orejas cada uno
Fue la corrida por el 130 aniversario de la Monumental Plaza de Toros El Paseo
Redacción / El Sol De San Luis
Tino Portillo / El Sol de San Luis
Corrida por el 130 aniversario de la Plaza Monumental El Paseo, con casi lleno y con un doble mano a mano, en el de rejones Guillermo Hermoso de Mendoza cortó dos orejas y Jorge Hernández se fue en blanco y en el de a pie, Arturo Gilio triunfó al cortar dos orejas, mientras que Borja Jiménez cortó una, buenos toros, con excepción del séptimo de Peñalta.
Jorge Hernández fue quien abrió plaza y en su labor colocó dos rejones de adorno para luego poner cuatro banderillas a una mano, la segunda con la suerte del violín. Siguió con dos banderillas cortas y rapidito fue por el rejón de muerte. Un pinchazo y un entero para retirarse en silencio. Con su segundo lució con los rejones de adorno y con las banderillas, además de que esta vez sí puso banderillas cortas, pero al entrar a matar, el toro no dobló, tuvo que descabellar hasta en ocho veces y se escuchó un aviso.
Para el rejoneador Guillermo Hermoso fue el segundo de la corrida, faena limpia, con entusiasmo y poniendo el extra, cinco banderillas a una mano, tres cortas y un par a dos manos. Con el rejón de muerte lo hizo de certero rejonazo, de rápidos efectos y se le concedió una oreja con fuerte petición de otra, que el juez concedió. En su segundo, el español estuvo por el mismo tenor, con rejones de adorno, banderillas y tres rosas que puso en muy buena posición, culminó con par de banderillas a dos manos, pero al entrar a matar, pinchó tres veces antes del bueno. El gozo al pozo, para retirarse entre ovación.
En su primero, Borja Jiménez recibió de verónicas y con la muleta mostró la clase y calidad al torear tanto de derechazos como por naturales y aprovechando todo lo bueno de ese toro de Peñalba. Su faena la fue alargando, pero estando siempre en el gusto del respetable, se tiró a matar y cobró media estocada, suficiente para que doblara. Una oreja para el sevillano. En su segundo lució al recibir con farol de rodillas y luego en el quite Brindó a Pablo Hermoso de Mendoza e inició una faena de mucha clase, mostrando toda su escuela, aunque el toro no le ayudaba mucho, pero lo metió a la faena y le sacó buenas tandas, al entrar a matar cobró menos de media estocada, tuvo que descabellar y lo hizo de certero cachetazo. Para tener salida al tercio.
Arturo Gilio recibió de verónicas y gaoneras para entusiasmar al respetable y con la muleta abrió con el péndulo, pero de rodillas y de ahí se siguió con una tanda en la misma posición, siguieron dos tandas buenas, pero el toro se fue quedando por lo que Gilio lo suplió pisando terrenos del toro. Mató de estocada entera, desprendida, una oreja con petición de otra que no se concede. Con el que cerró plaza también se lució con el capte y con la muleta una faena de entrega, sacándole lo que le podía al de Peñalba y en el momento justo sacó la espada para lograr una gran estocada y aunque tuvo que descabellar, cortó una oreja.