El APÓSTOL DE RIOVERDE
La figura de Fray Juan de Cárdenas se pierde
Alfredo Espinoza Estrada
RIOVERDE, SLP. (OEM-Informex).-.- La figura de Fray Juan de Cárdenas se pierde, o cuando menos desaparece momentáneamente, ante el nombre de Fray Juan Bautista Mollinedo.
Fray Juan de Cárdenas fue nativo de Querétaro, tomó los hábitos después de haber estado en el claustro en donde aprendió perfectamente la lengua otomí, al grado de que fue considerado como maestro en ello.
Para entonces, el capitán español Sifuentes había llegado de Querétaro y se asentó a la orilla de la Laguna de la Vieja y fundó la estancia de Nuestra Señora de El Rosario, hoy El Jabalí. Esto ocurrió alrededor de 1598.
Algún historiador afirma que fue la gente de Pedro Sifuentes la que trajo la semilla de la naranja, que se produjo a gran escala en el valle de Rioverde.
El Conde de Monterrey se distinguió por el empeño que puso en la pacificación de las tribus chichimecas y la creación de congregaciones en lo que fue frontera entre el país chichimeca y la Huasteca.
Vino entonces la expedición del Capitán Caldera y Gabriel Ortiz de Fuen Mayor y a estos les siguió Pedro de Anda.
Fray Juan de Cárdenas, que llegaría a ser el apóstol de Rioverde, hizo su aparición en 1598, cuando Ortiz de Fuen Mayor vino de San Luis para pacificar a los alzados.
Contempló, desde lejos, el espejo de la Media Luna que reflejaba la imagen de centenarios sabinos, enormes y majestuosos.
LABOR EVANGELIZADORA
Esta cita, apoyada en los documentos de William Powell, obtuvo en el Archivo de las Indias, en donde hablaba de estancieros españoles criadores de ganado, muestra que para 1558 y 1582 ya existía Rioverde en la región que era conocida con ese nombre.
Fray Juan de Cárdenas, se sabe que fue miembro de acaudalada familia de Querétaro y que tuvo que pasar gran parte de su vida en un clima muy diferente al de Rioverde, lo que habla de las penalidades del apóstol en un clima insalubre y ardiente.
A Fray Juan de Cárdenas, se atribuye el que en 1607 fundó la iglesia que más tarde sería la Misión de Santa Catarina de Alejandría, después de haber creado iglesias en Lagunillas, Pinihuán, Gamotes y el Valle del Maíz.
Las iglesias fundadas no eran otra cosa que jacales de paredes de varejones revocados con lodo y los techos posiblemente de palmito y zacate. Se menciona que por aquel tiempo, posiblemente ya se había encontrado con Fray Juan Bautista Mollinedo.
El apóstol participó directamente en la fundación de la Misión de Santa Catarina de Alejandría, Virgen y mártir del Rio Verde y las demás de su demarcación y volvió a su provincia.
Para entonces, se desató una peste entre los indios y llevado por su celo apostólico, presto auxilios a los enfermos y se contagió, por lo que a finales de 1617 murió.
Fray Juan de Cárdenas sembró el evangelio entre los indios de Rio verde y se hizo querer de ellos, en justicia debió considerarse como fundador de la Misión, más fue Fray Juan Bautista Mollinedo quien contó con los pliegos reales necesarios para hacerlo legalmente.
Fray Juan de Cárdenas llegó primero al Valle y después Mollinedo.
Fray Juan Bautista Mollinedo, el esforzado franciscano, tomó posesión de amplio terreno en nombre de su Majestad y de la provincia de San Pedro y San Pablo de Michoacán, en 1607 por los indios de Santa Catarina.
Quienes se encargaron de la recomendación del Rey, informaron sobre el resultado, el cual señalaba que la fundación de las misiones traería la evangelización de los aborígenes, que se mostraban dóciles para recibir la religión cristiana.
El alcalde mayor de Querétaro, Diego de Barrientos, por órdenes del Virrey, investigó y rindió un informe favorable, lo que dio lugar a la fundación de las misiones.
La cédula real emitida por Don Diego Fernández de Córdova, Marqués de Guadalcazar y lugarteniente del Rey, “Nuestro Señor” gobernador y capitán General de la Nueva España, Presidente de la Audiencia y Cancillería Real que en ella reside, era esta:
En Rioverde, la disposición de la tierra era fértil y llana, de donde se goza de las aguas de la Laguna La Vieja, hoy la Media Luna, y un río que nace de ella y de un mismo Río Verde, donde hay 2 rancherías de hasta cien indios que se llaman coyotes y cascanes...
La cédula contiene el ordenamiento de lo que se había de entregar a los indios para que empezaran a beneficiar las tierras y realizaran sus siembras, lo cual fue encomendado a Juan de Porras y Ulloa y Fray Juan Bautista Mollinedo.
Firma la cédula con fecha 20 de junio de 1617; la autorización real es de marzo 5 de 1612 en España, de ahí el retraso en la expedición de la cédula, que se entregó a Bautista Mollinedo.
Después de ellos, infatigables frailes siguieron su tarea y el 6 de julio fundaron la misión de Lagunillas, el día 8 la de Pinihuán, el 10 Gamotes, hoy Rayón y el 15 el del Valle del Maíz, el 29 Jaumave y después otras más.



















