El campo potosino se queda sin manos: “los jóvenes prefieren ser albañiles”, lamenta productor
Los apoyos gubernamentales prácticamente han desaparecido para muchos productores de pequeña escala y ante esta situación, los agricultores deben organizarse por cuenta propia para resolver necesidades básicas
Patricia Calvillo
José Ventura Tenorio,
A pesar de ello, la agricultura enfrenta cada vez más obstáculos, uno de los principales es la escasez de agua, pues de acuerdo a este hombre de campo, las lluvias ya no son tan abundantes como antes, lo que obliga a los productores a depender de riegos frecuentes para mantener los cultivos.
Realizar riegos por inundación, explica, requiere grandes cantidades de agua, además de gastos constantes en combustible para los motores, mangueras y mantenimiento de los sistemas de riego. Cuando no llueve, los agricultores deben regar cada diez o quince días para evitar que las plantas se sequen.
A estos problemas se suma la falta de mano de obra, pues a decir de este agricultor, cada vez, menos personas están dispuestas a trabajar en el campo, en gran medida porque los ingresos no son suficientes para competir con otros empleos “los jóvenes ya no quieren trabajar la tierra, prefieren ser albañiles”.
Muchos trabajadores prefieren buscar empleo en la construcción, en fábricas o en la capital del estado, donde consideran que las condiciones laborales son mejores. El trabajo agrícola implica largas jornadas bajo el sol y un esfuerzo físico considerable, lo que desanima a las nuevas generaciones.
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Debido a los costos, los productores suelen organizarse entre varios para rentar un tractor que llega desde otros ranchos o municipios. El servicio se cobra por hora y puede alcanzar entre 600 y 700 pesos, por lo que se requiere que varios agricultores se pongan de acuerdo para compartir el gasto.
También señala que los apoyos gubernamentales prácticamente han desaparecido para muchos productores de pequeña escala y ante esta situación, los agricultores deben organizarse por cuenta propia para resolver necesidades básicas de trabajo en el campo.



























