Locallunes, 6 de octubre de 2025
Principios firmes, mirada moderna
Cada vez que México fortalece sus relaciones internacionales, abre nuevas oportunidades para su gente
Por la Senadora Ruth González

Ayer, desde el Zócalo de la Ciudad de México, la presidenta de la República, Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, dirigió un mensaje al pueblo de México con motivo de su primer año de gobierno. Además de un ejercicio de rendición de cuentas, su intervención fue un recordatorio de que la política exterior no es un tema distante ni reservado a especialistas. Es una herramienta que incide directamente en el bienestar de las personas y en el desarrollo de las regiones.
Cada vez que México fortalece sus relaciones internacionales, abre nuevas oportunidades para su gente. Los acuerdos alcanzados, el auge de la relocalización y los proyectos de cooperación científica, educativa y ambiental generan inversiones, empleos e innovación tecnológica. San Luis Potosí, por su ubicación estratégica, su talento humano y su capacidad productiva, es un espejo de cómo las decisiones de política exterior se reflejan en beneficios locales y en crecimiento regional.
La política exterior de la presidenta mantiene la continuidad de los principios históricos que han guiado a México en el mundo —la no intervención, la solución pacífica de controversias, la cooperación para el desarrollo y la defensa de los derechos humanos—, pero los impulsa con una visión más moderna, científica y humanista. La Secretaría de Relaciones Exteriores ha asumido este rumbo con convicción, fortaleciendo una diplomacia feminista, abierta al conocimiento y orientada al bienestar global, que incrementa la credibilidad y la influencia de nuestro país en el escenario internacional.
Desde el Senado impulsamos una diplomacia parlamentaria que acompaña esta visión. En la Comisión de Relaciones Exteriores América del Norte promovemos el diálogo constante con Estados Unidos y Canadá, convencidos de que la integración regional debe beneficiar a las y los trabajadores, pero también a las comunidades fronterizas, a las empresas que generan empleo y a las familias migrantes que sostienen vínculos de identidad y economía.
La política exterior está más presente en nuestra vida cotidiana de lo que imaginamos. Se manifiesta en los acuerdos que protegen a nuestros connacionales en el extranjero, en los intercambios estudiantiles, en las alianzas que fomentan energías limpias y en las inversiones que transforman nuestras ciudades.
El primer año de gobierno reafirma que la diplomacia mexicana representa al Estado, pero primordialmente a su gente. Una diplomacia que escucha, que propone y que abre puertas para que estados como San Luis Potosí sigan creciendo y conectándose con el mundo. México demuestras que es un país libre, independiente y soberano. Un país que construye respeto afuera porque genera bienestar adentro.