Durante años, trabajó en diferentes oficios para subsistir y costear materiales, hasta que en 2020 logró rentar un taller propio en el centro de la ciudad.
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En las paredes blancas de la Galería Antonio Álvaro Blancarte, ubicada en el Primer Cuadro de Culiacán, cuelgan las pinturas de demoníacas figuras trazadas con colores contrastantes que reflejan la lucha interna de Luis Gonzalo Cárdenas Álvarez.
Quien se dedica a crear arte con las emociones, pensamientos y sentimientos que no transmite como lenguaje verbal, expone su obra “Disolución del Ego”, en dicha galería del Instituto Sinaloense de Cultura.
El pintor, escultor y maestro de arte usó trazos, diversas texturas para crear 61 pinturas, así como 16 esculturas, en las que plasma las batallas internas que ha experimentado, heridas abiertas y emociones contenidas. Convirtiéndose en un proceso de catarsis.
Charlando con El Sol de Sinaloa en una banca al interior de la galería que alberga su disolución del ego, explicó que la creatividad se ha convertido en un medio para liberar todo aquello que en palabras le resulta difícil explicar.
/ Foto: Iván Medina / El Sol de Sinaloa
Desde niño, el dibujo fue un refugio, pues “me ayudaba como a centrarme, o sea, como centrar mi mente porque, pues soy muy distraído de repente”, explicó el artista quien comenzó su formación académica en los talleres de la Escuela de Arte José Limón a los 18 años, donde ahora es maestro.
Tras consolidar sus estudios en 2015 al egresar de la licenciatura en Artes Plásticas por la Universidad Autónoma de Sinaloa, Gonzalo se enfrentó a la lucha por dedicarse profesionalmente al arte, ya que no ha sido sencilla. “A veces he querido tirar la toalla, pero es algo que me gusta. Me gusta pintar y también me gusta hacer esculturas”, confesó el artista.
Allí continuó externando las emociones reprimidas que comenzaron a cobrar forma física, como los demonios de papel, periódico, barro y pintura, los cuales hoy forman parte de su exposición tan íntima como ambiciosa. “Lo que yo quiero es expresar todo lo que yo llevo por dentro, por esa lucha interna”, explicó en la entrevista exclusiva con este medio de comunicación.
/ Foto: Iván Medina / El Sol de Sinaloa
De esa manera, la obra “Disolución del Ego”, de Gonzalo Cárdenas, se distingue con esa batalla como su núcleo emocional de la exposición, ya que cada obra representa “una lucha entre soltar muchas cosas y en aferrar… entre el ego y esa paz que debemos de tener todos”.
Las piezas retratan demonios, no como entidades externas, sino como proyecciones del dolor, la ansiedad, los recuerdos no resueltos. “Tal vez ahí hay un demonio y todo eso, pero a lo mejor era toda esa energía negativa que yo cargué en ese momento y la aterricé en una obra”, manifestó.
De acuerdo con las palabras de Gonzalo, sus demonios no tienen un tinte religioso; más bien representan el lado oscuro en el que todo aquello reprimido se refugia para no ser visto. “Todo el mundo tenemos nuestros demonios, aunque los condamos, aunque digamos ‘yo soy una buena persona’”, opinó.
Visibilizarlos, darles forma, creando resultados artísticos, se ha establecido como su manera de liberarse de lo que le carcome y prefiere no decir. “Los demonios los quiero sacar a la luz, pues, porque eso me ayuda a mí a avanzar en este mundo”.
El pintor y docente expresó que, pese a la carga emocional, montar la exposición fue una experiencia profundamente satisfactoria, pues ver el resultado le “dio mucho gusto”, dijo.
/ Foto: Iván Medina / El Sol de Sinaloa
Pero antes de lograrlo, sus miedos e inseguridades quisieron salir a flote, diciéndole que su exposición no era suficiente para exhibirse en una galería del Instituto Sinaloense de Cultura; sin embargo, ha estado cara a cara con sus demonios tantas veces, que no fueron mayores que su voluntad de mostrar su talento.
“(La obra) No daba el ancho, pensé. Pero un día decidí, ‘bueno, pues si no me aceptan pues ni modo, pero pues lo intenté’”, recordó el tiempo antes de que los hechos fueran contra sus expectativas, y su solicitud de exponer en la Galería de Arte Álvaro Blancarte fuera aprobada.
Como maestro, Gonzalo imparte clases de cerámica en la Universidad de Durango, y artes plásticas en la Escuela José Limón. En estos trabajos, el artista invita a sus alumnos a crear desde lo emocional. “Los motivó a que se expresen libremente. Yo no les pongo límites en su lado creativo”, dijo antes de puntualizar que el arte debe ser libre y orgánico.
Luis Gonzalo Cárdenas considera fundamental que el arte exista a partir de la sensibilidad de las personas, ya sea en la expresión, como con el objetivo de generar humanidad. “La persona se hace más humanista, pues… tiene más empatía con su medio ambiente, con los animales, plantas, y otras personas. Se hace menos fría, vaya, menos dura de corazón”.
Al tiempo de realizar esta entrevista, el pintor ya trabaja en una nueva serie de creaciones que continuarán explorando estas temáticas, con el objetivo inmediato de “seguir mostrando mi obra a los demás… porque, a fin de cuentas, eso completa el círculo, ¿no? No nomás es hacer por hacer, la obra tiene que salir”, declaró.
El artista estimó que su exposición estará abierta al público durante todo el mes de abril, con entrada libre para todo el que quiera admirar su trabajo, el que se ha convertido en un espejo de su ser, que muestra su lado oscuro.