New Articlesdomingo, 24 de febrero de 2019
El Aparato Cultural
El Aparato Cultural
(mexicano-marismeño-mazatleco-culichi-puro-sinaloa)
Nino Gallegos
Si el aparato cultural es con la política cultural parte del sistema político, económico y social -tiene y tendrá- que regenerarse y transformarse del viejo al nuevo régimen, sin eufemismo alguno de lo mágico y lo maravilloso, de lo que AMLO-Morena -estuvieron y están- en todo el país de las sombras espectrales.
Si el Fondo de Cultura Económica -es y será- lo que Paco Ignacio Taibo II haga de él con el poder de la cultura -es y será- lo que Alejandra Frausto haga desde la Secretaría de Cultura, porque en lo que José Vasconcelos hizo con la Secretaría de Educación Pública, el aparato cultural con la incipiente política cultural de entonces, fue más una dificultad por lo que la Revolución arrastró hasta una institucionalización de traducir a “los clásicos” para la mayoría analfabeta de los mexicanos.
Si el mexicano lee o no, el analfabetismo natural ha sido superado, mas no el analfabetismo funcional y digital, no por falta de lectura, sino por exceso distractor de la publipropaganda en el consumismo y en el entretenimiento del mexicano con la televisión, el internet y las nuevas tecnología de la información y la comunicación con las redes sociales, haciéndose el mexicano aspiracional e ideático por multimediático y por el consumismo Smartphónico-de-sí-mismo.
De Los Mochis-Culiacán-Mazatlán: Puro Sinaloa, en el Instituto Sinaloense de Cultura (ISC), hay un déficit presupuestal económico para la operatividad administrativa y sociocultural para lo que el ISC está hecho: crear y difundir el arte y la cultura (de y para) el estado, en este caso, Puro Sinaloa, lo cual ha limitado a la dirección de Papik Ramírez, porque la gobernanza de Quirino Ordaz, le ha ganado el populismo-populachero con eventos de arrastre popular para la gente y los demás, los otros y nosotros, los sinaloenses y los puros sinaloas.
Con el faltante del apoyo financiero al ISC, Los Mochis tira para el norte, Culiacán para el centro y Mazatlán para el sur del Puro Sinaloa, quedando todo en veremos con lo que vemos: nada extraordinario más que la situación financiera y el recorte en lo operativo administrativo y sociocultural por las emergencias de las inundaciones y las urgencias de atender a los damnificados con el maltiempo pasado, aunque la gobernanza de Quirino se ha afianzado-financiado-beneficiado en la buena relación con AMLO-Morena, lo cual no debe(ría) limitar cuando, se quita más y se pone poco, al trabajo sociocultural del ISC por la burocracia de la gobernanza estatal, porque cuando el gobernador grita ¡Viva Puro Sinaloa! pareciese que invoca y convoca a la banda de Los Narcos.
El bien común de la cultura, tanto en el país de las sombras espectrales como en el estado del Puro Sinaloa, es oficial y oficiosamente institucional, elitosa y populosa, con una inercia logística de templetes y escenarios maxipopulistas y minielitistas con el toque de las bellas artes y las feas artes empujadas y repujadas en altos y en bajos relieves del anciano nacionalismo revolucionario al joven modernismo pos(t)moderno que “el Aparato Cultural mexicano está tan atrofiado que cualquier parche que se le ponga sólo dilatará su agonía” a decir críticamente de Fernando de Ita, y cuando en cada municipio y estado en la República de la Cultura mexicana, la Secretaría de Cultura, tiene y tendrá que serse y hacerse a la medida de los respectivos trajes regionales, lo único que no se espera es que el turismo cultural siga siendo el traje regional impuesto y manifiesto como una investidura en lo que en el arte y en la cultura no debe(rá) serse y hacerse (a lo y a la) Morena de un “realismo socialista” a lo prianista y/o primorenista porque primeras, segundas y terceras copias son y serían un carnaval de estúpidas vulgaridades (de y para) el pueblo Made in Mexican Curios.