Daniel, el hombre de las cobijas
Desde hace 30 años, este hombre ha experimentado el afán de vender prendas con todo su show
Nallely Casillas / El Sol de Sinaloa
En su puesto se amontonan cobertores, mantas y un sinfín de productos de ropa de cama, y es el mismo con el que trashuma por verbenas populares y ferias de diversión.
“Le ofertamos la cobija del Tigre, el cobertor de San Marcos, en la compra de una colcha, le regalamos un juego almohadas, un juego de sábanas y por si fuera poco, una cobija”, son algunas de sus frases durante el show de venta.
SU HISTORIA
Daniel, es originario de Apizaco, Tlaxcala, y en entrevista, ha revelado que su pasión por la venta de cobijas, ha sido una tradición adquirida de su padre y abuelos, pues aunque no le dio seguimiento a sus estudios, el hombre se volvió comerciante.
En su trayectoria, Daniel ha ofertado sus cobijas por toda la República mexicana, convirtiéndose sin duda, en un comerciante reconocido.
“Todos los problemas que se están originando recientemente, es lo que nos afecta, materia prima, escasez de material, el alza de precios y otras cosas”, expresó.
NEGOCIO FAMILIAR
En la actualidad, su mercado oferta desde sábanas, cobijas, colchas, colchonetas, edredones, fundas, almohadas, cortinas, frazadas y zarapes, donde los precios oscilan desde los 150 hasta los mil 200 pesos.
El negocio que inicialmente fue de su padre, el señor Ernesto Gutiérrez, se expandió tanto, que él junto a sus hermanos decidieron separarse y vender cada uno su propia mercancía, en su caso, Daniel se desenvuelve como comerciante junto a su esposa e hijos.
Aunque actualmente su padre, el fundador de esta empresa familiar ya no se dedica a la venta de cobijas, todavía se mantiene en la mercadotecnia.
“Es una empresa 100 por ciento familiar. Aquí están mis hijas, mi esposa, el pariente”, dijo.
A pesar de que ésta ha sido una industria familiar que ha trascendido por lo menos en tres generaciones, Daniel, no desea heredar a sus hijos el negocio, él prefiere que estudien que se profesionalicen y que tengan un modelo de vida distinto.
Toda la mercancía que Daniel oferta, es elaborada en México, proveniente de Tlaxcala, y con ello, el hombre busca promover el consumo local.
“Este trabajo más que nada para mí es parte de mi vida, además de que lo ejerzo por necesidad, igual lo ejerzo por pasión y por gusto “, finalizó Daniel.
20 son los años que tiene visitando Culiacán en la tradicional Verbena Popular.
150 pesos es el precio más barato de una cobija pequeña; las más grandes valen mil pesos.
LUGAR
La Verbana popular estará hasta el 10 de enero en El Palmito Industrial, frente a Ley El Palmito
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