Locallunes, 20 de enero de 2025
Guerra en Sinaloa silencia a mujeres víctimas de violencia de género
Las denuncias por violencia familiar disminuyeron un 14.3 por ciento en 2024 comparado con el cierre de 2023
Josemiguel Souza

Culiacán Sin.- Desde que el conflicto entre grupos criminales escaló en Sinaloa, los homicidios, desapariciones forzadas y robos de vehículos han mostrado un incremento considerable. Sin embargo, este contexto de violencia también ha impactado negativamente en la atención a otro tipo de agresiones: la que sufren las mujeres en sus propios hogares. En los últimos meses, las denuncias por violencia familiar han mostrado una preocupante disminución.
De acuerdo con datos de la Secretaría de las Mujeres, en septiembre de 2024 se abrieron 490 carpetas de investigación relacionadas con violencia familiar, lo que representó una caída del 3 por ciento en comparación con meses anteriores. En octubre, esta tendencia negativa se acentuó con un registro de 430 denuncias, lo que equivale a una disminución del 12.24 por ciento respecto al mes anterior. Esta baja en las denuncias refleja no solo una reducción de la violencia, sino un entorno hostil que disuade a las víctimas de buscar ayuda.
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“He acompañado casos en los que, por miedo o desconfianza, las víctimas deciden no proceder con la denuncia en el último momento. También he notado un deterioro en la atención brindada por la Fiscalía General del Estado”, declaró Rocío Avendaño Gálvez, presidenta del Colectivo de Mujeres Activas Sinaloa (CMAS). Este colectivo acompaña a mujeres en situaciones de violencia y ha detectado barreras institucionales que dificultan el acceso a la justicia.
En este periodo de violencia generalizada, se han registrado 34 muertes violentas de mujeres. De ellas, 15 fueron clasificadas como feminicidios y 19 como homicidios dolosos. Aunque estas cifras son alarmantes, activistas feministas denuncian que muchas agresiones letales contra mujeres no son investigadas como feminicidios, lo que invisibiliza el problema.

Sinaloa atraviesa un contexto de violencia sistémica derivado de los enfrentamientos entre grupos delincuenciales que operan en el estado. A partir del 9 de septiembre de 2024, los hechos delictivos como asesinatos, privaciones de la libertad y enfrentamientos armados se dispararon. Datos de la Fiscalía General del Estado indican que los homicidios aumentaron un 86.3 por ciento respecto a 2023, cerrando el año con 994 asesinatos frente a los 533 del año anterior.
En este entorno hostil, las mujeres se enfrentan a una doble amenaza: la violencia estructural en sus comunidades y la violencia en sus hogares. La presidenta del CMAS señaló que muchas víctimas temen represalias al denunciar o se encuentran con una atención insuficiente por parte de las autoridades. “En ocasiones acudimos a la Vicefiscalía Zona Centro y nos encontramos con oficinas cerradas o con la ausencia de ministerios públicos en las áreas correspondientes”, denunció Avendaño.
Los datos también muestran una disparidad entre la atención presencial y las denuncias telefónicas. El Centro de Prevención y Atención a la Violencia Familiar (Cepavif) informó que, durante 2023, mil 537 mujeres acudieron a sus oficinas para recibir atención presencial, mientras que en 2024 esta cifra aumentó a mil 945, un incremento del 26.6 por ciento. Sin embargo, las llamadas de emergencia al 911 disminuyeron un 14.3 por ciento, pasando de 10 mil 840 en 2023 a 9 mil 290 en 2024.
Ana Chiquete, titular de la Secretaría de las Mujeres, reconoció durante su comparecencia ante el Congreso del Estado que la violencia contra las mujeres sigue siendo una problemática grave. “La violencia no se ha mitigado, pero seguimos empeñados en ofrecer espacios de paz y atención integral a las mujeres que se encuentran en situación de vulnerabilidad”, declaró.
El 2024 cerró con 29 feminicidios registrados, una disminución del 11.11 por ciento respecto a los 33 casos reportados en 2023. Sin embargo, el CMAS contabiliza un total de 55 homicidios violentos contra mujeres durante el año, lo que evidencia una discrepancia en las cifras oficiales y las de las organizaciones civiles. Esta brecha pone de manifiesto la necesidad de una clasificación más rigurosa de los crímenes de género.
Uno de los casos recientes que ilustra esta violencia es el asesinato de Dulce, una mujer de 32 años que perdió la vida el 10 de enero de 2025 tras recibir varios disparos. El ataque ocurrió alrededor de las 6:20 de la tarde en la avenida Ignacio Aldama, entre la avenida México 68 y la calle Azucena, en los límites de las colonias República Mexicana y 10 de Mayo. Antes de este caso, la noche del 31 de diciembre de 2024, fue encontrada sin vida Karen, una joven de 26 años que había sido privada de su libertad el 26 de diciembre en la comunidad de El Diez, al sur de Culiacán. Su cuerpo fue hallado en el Trébol de Costa Rica.

Estos casos reflejan la gravedad del problema y la necesidad urgente de fortalecer las instituciones encargadas de prevenir, atender y sancionar la violencia de género. Mientras tanto, colectivos feministas como el CMAS continúan trabajando para dar voz a las víctimas y exigir justicia en un entorno marcado por la inseguridad y la impunidad.
La guerra en Sinaloa no solo ha incrementado los actos delictivos, sino que también ha relegado las necesidades de las mujeres a un segundo plano. Sin un compromiso firme por parte de las autoridades, la violencia de género seguirá siendo una herida abierta en el tejido social del estado.