elsoldesinaloa
Localsábado, 1 de junio de 2019

Martita Arredondo,  la mujer del Congreso

Durante 57 años, ella ha resguardado parte de la historia política de Sinaloa

Irene Medrano Villanueva

Culiacán, Sin.- ¡Aquí está parte de la historia política de Sinaloa…! dice una diminuta mujer, quien cuida celosamente desde hace 57 años esa historia contada en miles de hojas resguardadas en cientos de cajas.

Se mueve como pez en el agua, en el departamento de procesos legislativos, se acomoda sus lentes, asoma su cara en medio de cajas donde guarda su tesoro más preciado: decretos que datan del siglo pasado y de lo que va de este siglo.

Una mujer celosa de su deber, narra cuál es el trabajo que le apasiona: ser ojos y oídos del parlamento del estado.

Siendo “una plebe” -15 años-, como ella se describe, se inició en el Congreso del Estado, como secretaria parlamentaria y desde entonces, qué no ha visto…pero no suelta prenda.

“Ahorita no puedo hablar de muchas cosas, de anécdotas, de pleitos y de tantas historias…pero todo lo tengo escrito, por eso del Alzheimer y cuando me muera, pues ahí están a ver que hacen con ese diario”, dice en broma.

Mente privilegiada

Con más de 70 años, Martita, como le dicen de cariño, quienes la conocen, tiene una mente privilegiada, sabe quién y cuándo presentó una iniciativa y no se diga de los nombres de los legisladores, a qué legislatura pertenecieron y hasta de que municipio son.

Seguirán cambios

“Van a seguir los cambios porque todavía están en proceso, pero ojalá que esos cambios sean en positivo, porque para eso lucharon los que ahora son mayoría. Ahorita todavía no se ven los resultados, va a tardar, pero sí va a llegar el cambio”, señala.

Dice que como nunca, los trabajadores de base los han favorecido mucho.

Ellos han sido muy beneficiados, porque los diputados de Morena traen muy en mente de apoyar a los que menos tienen, como son los que hacen la talacha, a los que hacen el aseo, a ellos les ha ido muy bien.

Los inicios

Además recuerda que la primera diputada local que tuvo Sinaloa fue Alejandra Retamosa y luego se convirtió en la primera presidenta municipal en el estado. Después llegó Aurora Arrayales y luego Vicky Vega Padilla.

“Ahora en menos de un minuto te comunicas con el diputado, hay muchas formas de estar en contacto con ellos, antes, llegaban los telegramas con retraso y a veces ni llegaban”.

Luego en 1982 organizó la primera orden del día porque solamente el presidente sabía los asuntos que se iban a tratar en la sesión.

Su trabajo lo inició en una máquina de escribir manual, a veces, trabajaba doble porque si se equivocaba volvía a repetir. Fu el 1974 cuando llegó la máquina de escribir eléctrica y en 1992 la primera computadora.

Yo estoy como la canción del último trago y nos vamos. Así en cada legislatura digo ésta es la última y aquí sigo…pero sé que el final se acerca ya y tendré que irme. Es la ley de la vida.

Estoy curtidita

Ni los gritos y sombrerazos la asustan, mucho menos los espectáculos bochornosos que a veces ofrecen los diputados porque ya tiene callo.

“Ya estoy curtida…soy muy dura para eso y a estas alturas nada de eso me asusta. Cuando toman el congreso, no pasa nada, se les baja el coraje y se acaba”, señala.

Sin embargo acepta que ahora las posturas de los diputados son más radicales, antes se abrazaban y ahora no….es diferente, pero justifica que primero el Congreso estaba liderado por un solo partido por lo que todo estaba bajo control.

Sin embargo, en 1981 cuando llegó la pluralidad al congreso, empezaron los verdaderos debates. Recuerda que los diputados del PAN eran los más aguerridos, pero sobre todo los más preparados.

“Sí…es verdad, subía a tribuna cargando un diablito con un montón de cajas y a todas les metía mano, sacaba un papel, luego otro para apoyarse…era divertido verlo con que pasión defendía lo que él creía, no eran sólo gritos, sino daba argumentos”, recuerda.

¡Cómo no voy a darle gracias a la vida…por tanto recuerdo bonito y satisfactorio que he pasado aquí…! concluye.

Martita Arredondo

Departamento Legislativo del Congreso

Yo estoy como la canción del último trago y nos vamos. Así en cada legislatura digo ésta es la última y aquí sigo…pero sé que el final se acerca ya. Es la ley de la vida”

NOTAS RELACIONADAS

Más Noticias