Economía y bienestar / La deuda pública mexicana
Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresiónDurante mucho tiempo se ha creado el imaginario de que el gobierno de México es uno de los más endeudados del mundo, debido al crecimiento que se ha registrado de los déficits fiscales que año con año se vienen acumulando desde hace varios sexenios, esta se situó en según reportes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público al cierre de noviembre del año pasado entre el 49.9% y 51.7 % del Producto Interno Bruto, lo que algunos analistas la califican como de estable para las condiciones económicas del país, ya que asciende a 19.6 billones de pesos al cierre del tercer trimestre del año pasado.
Desde luego que lo ideal sería que ésta fuera menor o inclusive que no existiera, para que el gobierno contara con mayor autonomía a fin de mejorar las condiciones para el desarrollo económico y social del país. Pero, ¿qué es la deuda pública y para qué se utiliza? De manera formal, se refiere a un conjunto de obligaciones financieras contraídas por el Estado a través de préstamos, bonos y títulos, cuyos recursos monetarios se utilizan para financiar los déficits que se registran en sus finanzas, o bien para realizar inversiones en obras de infraestructura o para gastos que se deben realizar pero cuyos ingresos provenientes de los impuestos son insuficientes.
En este sentido, los gastos del gobierno representan erogaciones cuyo principal objetivo es mejorar tanto las condiciones materiales del país como la calidad de vida de la población. Sus objetivos se dirigen hacia aquellos sectores que son considerados como estratégicos para el desarrollo nacional, como son los de educación, salud, comunicaciones, energía, entre otros. Ahora bien, este tipo de acciones se hacen operativos a través de planes, programas y proyectos.
Cabe decir que cada vez existe mayor supervisión del origen y destino del gasto público, mediante diversos mecanismos de control y seguimiento, de forma tal que se puede generar información suficiente para evaluar y calificar la acción gubernamental. En este caso, se estima que la deuda pública del país se encuentra en un nivel que garantiza la estabilidad operativa y financiera para el gobierno central.
Habrá que revisar las condiciones que guardan las 32 entidades federativas que conforman la federación de Estados en México, debido a que su soberanía les permite como gobiernos locales contratar deuda pública para sus Estados.
Cabría ilustrar el nivel de deuda del país si lo comparamos con los principales países más endeudados del mundo. Por ejemplo, Japón tiene una deuda pública que representa el 242% de su PIB; le sigue Singapur con el 173%; Grecia con el 149%; Italia con el 138%; Sudán con el 128%; Estados Unidos con el 124% de su PIB, por mencionar solo algunos ejemplos. Además, es de suma importancia tener clara la capacidad productiva y de recaudación que tiene cada uno de estos países para hacerle frente a sus condiciones de endeudamiento. Si consideramos que en la actualidad se está presentando un reacomodo en las condiciones de comercio a nivel mundial, asimismo, existe una marcada tendencia al uso de nuevos insumos para la producción, que todo parece indicar que son las nuevas disputas por su control. Además, al interior de cada economía, sobresalen los regímenes fiscales y sus capacidades de recaudación.
En el caso de México, cuya deuda representa cerca del 50% del PIB, es de vital importancia eficientar la recaudación fiscal y que ésta se haga de manera progresiva. Es decir, que los actores o agentes económicos que mayores ingresos reporten sean los que contribuyan más para las finanzas del gobierno. Lo anterior, con la finalidad de contar con mejores niveles no solo de ingresos, sino para generar mayor equidad en la recaudación. Asimismo, es fundamental aumentar el registro gravable, lo que implicaría un mayor registro de sujetos al pago de impuestos, máxime si se tiene una cantidad importante de actividades económicas en la economía informal.