“El Compita”, el guardián de la catedral del basquetbol en Ciudad Madero
Javier González es un personaje destacado en la historia maderense y nos cuenta cómo se construyó el gimnasio El Mexicano
Héctor Rivera
Toda una vida practicando el basquetbol en Ciudad Madero
Posteriormente seguí jugando con mis compañeros de estudio, pero ha sido mi vida porque jugando activamente fueron 40 y 35 años también activamente 35 años de árbitro”.
Asegura que durante su trayectoria como jugador, defendió los colores de una sola quinteta. “Yo soy de la Vicente Guerrero, vivo a 20 metros del gimnasio y siempre jugué con el equipo de aquí de la Vicente Guerrero”.
Cómo se gestó el gimnasio El Mexicano
Y yo nomás le contesté, ‘señor presidente, yo le aseguro una cosa, yo creo que el gimnasio El Mexicano lo cuido más que a mi propia casa, porque no es mi segunda, es mi primera casa”.
Pintó la canchita con los colores originales de Ciudad Madero, el clásico orinegro, y también las bancas y los tableros.”
Interviene el Sindicato Petrolero y apoya la construcción del recinto deportivo
Ese día, 18 de marzo de 1985, a las 8:00 horas comenzó el evento con la participación de 70 equipos. “La familia deportiva basquetbolera estaba presente, la cancha de cemento.
“El Compita” le solicitó un par de lámparas, pero Hernández Galicia le respondió con una pregunta: “Y cuando llueve, ¿qué haces?”, a lo que González Martínez le respondió que se suspendían los encuentros.
“Estaba tan emocionado el señor que dice, puedes decir públicamente que aquí se va a hacer un gimnasio cerrado con duela y todo.
Se lo comenté a Eduardo Juárez Varela, director de deporte en ese tiempo y le digo que a él le corresponde anunciarlo, a mí no me costaba nada anunciarlo, pero no”, recuerda.
El viernes 12 de octubre de 1985 terminó la competencia, y es que el torneo se alargó por tantos equipos, pero terminando fue a ver al
“Vengo a decirle que el campeonato ya llegó a feliz término. Los 70 equipos que usted vio desfilar, todos terminaron el campeonato. Todos, ni uno falló y me contesta rápido: ‘mi palabra está empeñada.
A partir de lunes, le empezamos a dar’. Y así fue como comenzó a construirse el gimnasio El Mexicano”.
Así escogieron el nombre de la catedral del basquetbol
“Y al decirme ‘bueno, y entonces, ¿cómo le vamos a poner?’ yo ya estaba preparado y le sugerí varios nombres.
“El me dijo: ‘¿Qué te parece si le ponemos Manuel Martínez Ramos?’; así se va a llamar, le contesté y así se quedó el nombre”. El gimnasio El Mexicano fue inaugurado en 1987, así que ya está cerca de cumplir cuatro décadas.
“El Compita” ha dado todo por el basquetbol y por el deporte
Camino lo pertinente y a veces incluso me invitan a pitar, pero yo sinceramente no es porque no me guste o porque no pueda. Lo que sucede es que cada persona tiene su mentalidad y la mía es muy personal”.
“Yo ya di todo por el basquetbol y no me gustaría andar causando lástima en mi arbitraje o en mi correr, porque yo corría a todo lo ancho y largo de la cancha. El arbitraje ya no es el mismo de antes con honestidad”, explica.































