Así se partió un cerro con dinamita para fundar la legendaria colonia Obrera en Tampico
Antes de convertirse en barrio, la zona era un cerro usado como trinchera militar y cantera para construir la ciudad
Paulo Monsiváis
“En sus inicios, la colonia terminaba donde hoy se extiende la Ciudad Deportiva, porque la Laguna del Carpintero ocupaba lo que ahora es el Bulevar Adolfo López Mateos”, explicó.
Dos sitios emblemáticos: el Lazareto y el Palacio Negro
Décadas después, en 1924, una parte del cerro se convirtió en el Penal de Tampico, adoptando el nombre del héroe: “Andonegui”.
“Ahí abajo del cerro estaba el Lazareto, una estancia para personas con lepra. Desde arriba podíamos ver a esa gente envuelta en sábanas, viviendo ahí. Una experiencia que pocos soportaban”, evocó el vecino.
Leyendas de túneles y brujas en el viejo cerro
En medio de este paisaje de lomas y cuestas, la vida cotidiana florecía en puntos como la famosa báscula pública sobre la calle Lerdo de Tejada, conocida por todos como “La Rampa”, era una de las pocas vías pavimentadas.
La vida cotidiana en la Obrera: tiendas, juegos y tradiciones
Es un barrio que se niega a ser solo un punto en el mapa, porque sus calles inclinadas aún guardan el eco de aquellos pioneros que, entre leyendas y trabajo, le dieron forma al cerro.





































