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Localsábado, 24 de enero de 2026

La antigua autopista del ganado: la historia del Callejón Santo Niño de Tampico

Inicia en la colonia Obrera y atraviesa los barrios de Santo Niño, Vergel, Tolteca, Rodríguez, Volantín y Del Pueblo

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Paulo Monsiváis

La historia del Callejón Santo Niño de Tampico

Los callejones son las cicatrices antiguas de las ciudades. Nacieron diseñados para el tamaño de carretas jaladas por mulas, bueyes o caballos, transportando personas y mercancías en una época más lenta.

En Tampico, como explicó el historiador Adrián López Sobrevilla, “algunos callejones fueron trazados por extranjeros para servicios como la recolección de basura o el tendido de tuberías”. Pero el Santo Niño tuvo un propósito más pintoresco y fundamental.

Su trazo inicial era tan extenso que llegaba hasta lo que hoy es Ciudad Madero, casi a la zona de Miramar, conectando distintos hatos ganaderos con el corazón urbano”, refirió.

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Una serpentina que desafía el trazo de la ciudad de Tampico

Hoy, su trayecto, pavimentado y urbanizado en su mayor parte, va desde la colonia Obrera y serpentea por un fascinante mosaico de barrios: Santo Niño, Vergel, Tolteca, Rodríguez, Volantín y Del Pueblo.

Originalmente terminaba en lo que fue el antiguo Rastro Municipal en Melchor Ocampo; hoy llega hasta la calle Oaxaca, por la colonia Trueba. Con más de un kilómetro de longitud, su recorrido es una aventura urbana.

El Santo Niño atraviesa canales a cielo abierto y su anchura es variable: en algunos tramos se estrecha tanto que solo caben cuatro personas hombro con hombro; en otros, permite el paso de vehículos.

Desafía a la ciudad con su geografía caprichosa: se tuerce, sale a mitad de cuadra, aparece en una esquina o se bifurca en pasadizos que llevan a otros sectores del propio callejón, formando a veces vialidades sin retorno, ideales solo para peatones.

La historia no solo son monumentos, sino las calles llenas de polvo y huellas

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Cada curva, cada sendero, cada casa antigua en su trayecto nos habla de un tiempo de polvo y huellas, de comercio rudimentario y calles hechas a la medida del paso animal.

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