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Locallunes, 9 de marzo de 2026

“La independencia se aprende”: Santiago, el hombre que enseña a vivir sin límites en silla de ruedas

Desde Nayarit hasta Tamaulipas, el modelo resignifica la silla de ruedas: dejar de verla como un símbolo de pérdida

Yadira Hernández

Un aprendizaje nacido de la experiencia

“Me di cuenta de que mi proceso no tenía que ser trágico”, explica. Internamente, ya hacía lo que deseaba, se sentía satisfecho y pleno. Entonces surgió la pregunta: ¿por qué otras personas en silla de ruedas no podían experimentar lo mismo?

Romper el miedo, la barrera más grande

Para Velázquez Duarte, el principal obstáculo no es físico, sino emocional. “La clave del proceso es perder el miedo”, sostiene.

Aunque las instituciones públicas pueden explicar qué hacer o cuál debería ser el proceso de rehabilitación, el momento decisivo llega cuando la persona debe intentarlo por sí misma.

Es ahí donde aparecen bloqueos y excusas: citas médicas, responsabilidades en casa, inseguridad ante la mirada ajena. Hace 30 años, reconoce, entre el 20% y 30% de los alumnos abandonaban el proceso. Algunos dudaban de que su ejemplo fuera replicable.

El modelo funcionaba sin distinción. “La enseñanza es vivencial. No se trata solo de teoría, sino de demostrar en la práctica que la independencia es posible”.

Una escuela para reaprender a vivir

Cada proceso es distinto. Algunas personas pueden adquirir independencia en 10 días, especialmente si se trata de individuos activos o con alta motivación. Otras requieren fases más prolongadas.

Predicar con el ejemplo

Muchos de sus alumnos tienen lesiones lumbares o dorsales, con mayor equilibrio y fuerza. Frente a su ejemplo, resulta difícil sostener la idea de que algo es imposible. “¿Tú crees que me van a decir que no se puede?”, comenta con humor.

“Cuando tienen novia o novio, se esfuerzan más”, añade entre risas, dejando claro que la independencia también fortalece la vida emocional.

De lo local a lo internacional

“En los años que tenemos apoyando no cobramos ni un solo peso”. La organización gestiona fondos y toca puertas para sostener su operación y financiar donaciones de sillas especializadas.

Respaldo institucional en Tampico

Para Santiago, la silla de ruedas no debe ser una barrera para una vida cotidiana plena. Puede ser, por el contrario, el vehículo hacia una nueva forma de autonomía.

En cada historia de éxito, Santiago Velázquez ve confirmada su convicción de que la discapacidad no define límites absolutos. Lo que realmente determina el rumbo es la capacidad de transformar el miedo en acción y la dependencia en libertad.

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