El primer púgil en subir a la báscula fue el “Diablito” Ramos, quien registró un peso de 51 kilos con 700 gramos; por su parte su contrincante, Lamberto Macías, detuvo la romana en 51.400 Kg. para oficializar el combate.
“En si no tengo muchos detalles. Se va a ver la preparación mañana y tirando golpes es como se va a ver”, dijo el deportista. “Ir creciendo. Ir tumbando rivales que me pongan. Ir subiendo de nivel. Quiero pelear por un título mundial a finales de este año”, concluyó.
Un total de 40 jugadores integran el representativo municipal tras el segundo control celebrado previo a la etapa estatal, que se disputará el 7 de marzo en el CAR.
El entrenador de Tijuana Zonkeys destacó la fortaleza física y mental del plantel, así como la combinación de juventud y experiencia para afrontar un calendario que calificó como inusual y desafiante.