Comerciantes reclaman el abandono del proyecto de rehabilitación histórica en Tijuana, al persistir obras sin concluir, problemas sanitarios y falta de patrullaje.
La red es de 100 cargadores, los cuales están instalados en diferentes puntos y la gran mayoría de ellos son privados y pueden ser localizados en centros comerciales o concesionarias de vehículos.