“Lo que nos falta de llegar son los libros nuevos que anunció el presidente Andrés Manuel López Obrador, de Civismo y Vida Saludable”, dijo el funcionario estatal.
Laurie Silvan explicó que las plantas de tratamiento grandes, como Punta Bandera, no controlan completamente la cantidad ni calidad del agua residual que reciben.
Expusieron que desde hace varios años buscaron obtener la adopción formal del área, que debía ser otorgada por parte del municipio, pero las autoridades habían rechazado la petición.
“Sabemos que a las instalaciones les ha faltado mantenimiento, es una política de gasto de la federación, se abandonó el mantenimiento”, dijo el presidente de la AIMO.