Pacientes padecen sin Seguro Popular
El Hospital General de Tijuana está saturado, y los proyectos nuevos fueron cancelados.
Giovanny Urenda / El Sol de Tijuana
Tijuana.- Sonia López, trabajadora doméstica, acudió una mañana al médico para continuar con su tratamiento contra miomas uterinos, pero al llegar se dio cuenta que muchos pacientes estaban afuera del centro de salud.
“Me dijeron que no había consultas, me dijeron que todo era con cobro, solamente llevaba el dinero de mi pasaje. Iba a consulta para saber si me extraerían la matriz o que procedía”, recordó.
Ella es una de las personas afectadas con la desaparición del Seguro Popular desde el 1 de enero del 2020 que inició el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), el cual busca que la ciudadanía sin seguridad social reciba atención médica y medicamento gratuito.
Sonia López mencionó que hoy debe atenderse en el servicio privado porque no ha recibido información que le indique cómo continuar con su tratamiento desde el Insabi.
“No tengo seguro ni IMSS ni nada. En la clínica particular me cobran mil pesos al mes, cuando anteriormente no pagaba nada. Aparte pago mis estudios, que son mil 500 pesos, las medicinas que son mil pesos, al mes gasto más de 3 mil pesos”, detalló.
En aquella ocasión que le fue negada la atención médica, recordó Sonia López, nadie fue atendido. Todas las personas fueron regresadas a sus casas y no había medicamentos para los pacientes que requerían quimioterapias.
“Entonces decidí atenderme con un médico particular, porque no podía dejar de atenderme por mis sangrados”, agregó.
¿POR QUÉ DESCONTINUAR EL SEGURO POPULAR?
El delegado federal único, Alejandro Ruíz Uribe, explicó que la falta de seguridad social es un problema de fondo en el país, y un gran porcentaje de los mexicanos no cuentan con ningún seguro social.
Ruíz Uribe argumentó que hubo una reducción de presupuesto con la transición del Seguro Popular al Insabi.
“Hubo una reducción de 40 millones de pesos, pero en lo que se estaban robando, es fácil decir que están reduciendo pero no en lo esencial, sino en casos superfluos. Lo que sí hubo fue un ahorro gigantesco de dinero”, agregó.
El delegado federal mencionó que en Tijuana el Insabi continúa funcionando como lo hacía anteriormente el Seguro Popular, y los ciudadanos que no cuentan con derechohabiencia son atendidos en el Hospital General de Tijuana.
El problema ya bien conocido y padecido en la ciudad es que ese nosocomio está saturado y resuelve como puede.
El doctor Clemente Zúñiga, su director, indicó que actualmente todos los pacientes que requieren de atención médica pueden acudir, no es necesario que realicen ningún pago y de ser necesario serán canalizados a un hospital de tercer nivel.
Explicando las diferencias entre el Seguro Popular y el Insabi, Zúñiga mencionó que el principal cambio es que ningún paciente paga por los servicios de salud y se cubren todas las patologías.
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“La cobertura es universal, están cubiertas todas las patologías, seguimos teniendo un cuadro básico de medicamentos de agentes terapéuticos que están basados en la práctica clínica y que debemos tener para que los médicos los pueden utilizar”, dijo.
En el caso de Sonia López, señaló el director del HGT, no debió haber ningún cambio en el servicio que recibía con el Seguro Popular, y su padecimiento debió ser atendido donde lo hacía con regularidad.
¿CÓMO ERA LA ATENCIÓN QUE RECIBÍA SONIA LÓPEZ EN EL SEGURO POPULAR?
La trabajadora doméstica recibió los beneficios del Seguro Popular porque en su trabajo no tiene seguridad social, algo a lo que hoy están obligados por ley sus empleadores.
Al presentarse los problemas de salud en su matriz, acudió a recibir la atención en el Centro de Salud más cercano de su casa.
El servicio en el Seguro Popular, señaló Sonia López, era muy bueno y solamente debía comprar por fuera unas inyecciones que eran necesarias para controlar hemorragias consecuencia de su padecimiento.
“No recuerdo cuánto gastaba de medicamento, cada inyección era un poco cara. Compraba las inyecciones, pero en el Seguro Popular me daban anticonceptivos para regularizar las menstruaciones”, dijo.
“En la clínica de la colonia Cárdenas brindan servicios pero de consulta básica, pero con especialistas ya no nos atendieron (...) El Seguro Popular no me iba a cobrar nada por la extracción de mi matriz”, señaló.
ÁNGELA GARCÍA, OTRA EXPERIENCIA
Añadió que anteriormente contaba con el Seguro Popular, pero obtuvo atención en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), gracias a que uno de sus hijos lo afilió.
“Cuando tenía el Seguro Popular en algunas ocasiones tenía problemas para obtener medicamentos. Creo que en esta ocasión será lo mismo, era todo igual”, recordó.
Hasta ese momento, Ángela García había comprado toallas húmedas y paracetamol para su esposo.
Sin embargo, los trabajadores del HGT le han dicho que si el hospital no cuenta con el medicamento requerido, deberá comprarlo por fuera.
“Me queda muy lejos el Hospital General, vivo por el Maclovio Rojas, estoy llegando temprano, cuando es tiempo regular el tráfico me quita mucho tiempo”, expresó García como única inconformidad en la atención de su esposo.
COVID-19 DETUVO PROYECTOS HOSPITALARIOS
Como mencionó el director del HGT, es necesario que Tijuana cuente con más espacios para atender a los pacientes que no cuentan con seguridad social, pues actualmente el HGT es el único que los recibe.
En los primeros años de la pandemia por Covid-19, recordó Zúñiga, este hospital se convirtió en un lugar de uso exclusivo para atender a las personas contagiadas en el momento más crítico de la emergencia sanitaria.
Poco a poco el HGT fue recuperando espacios para volver a atender los demás padecimientos que aquejan a los tijuanenses.
Por otra parte, el delegado federal único federal mencionó que se planeaba construir al menos siete hospitales en todo el estado para fortalecer la atención del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi).
Sin embargo, el inicio de la pandemia por Covid-19 obligó a que las autoridades canalizarán todos los recursos de proyectos de salud para atender la pandemia.
José Abel Delgado Pedraza, jefe de la Jurisdicción Sanitaria Número 2, explicó que actualmente cuentan con un catálogo de patologías que atiende el Insabi y está enfocado en la cobertura de las enfermedades más comunes.
Según la información del HGT, el Insabi cubre todos los padecimientos, solo es necesario presentar la Clave Única de Registro de Población (CURP), aunque hay tratamientos que el hospital no atiende al no ser de primer nivel.
Sonía López, quien actualmente gasta 3 mil pesos mensuales para atender su padecimiento, puede acudir al Centro de Salud de su preferencia y explicar su caso clínico, ahí será canalizada con un ginecólogo especialista.


































