Se quejan de nuevo albergue
Los migrantes aseguran que el frío es mayor en comparación al que sintieron en la unidad deportiva
Karina Torres/ José Luis Camarillo
Tijuana. "No hay cobijas y no hay agua" aseguró Noé Castañeda, uno de los migrantes integrantes de la caravana que fue trasladado durante la tarde del jueves de la unidad deportiva Benito Juárez a las instalaciones de El Barretal en la zona este de Tijuana.
Aseguró que, a pesar de que las autoridades afirmaron que reunía las condiciones para su estadía, él y su familia (entre ellos un menor de edad) pasaron frío durante la primera noche que pernoctaron en el nuevo albergue.
"Nos cayó agua cuando nos venimos y nos dijeron que aquí había cobijas y agua, pero no hay nada (...) está peor la condición; pasamos frío", afirmó Noé, quien viajó desde el Salvador junto con su familia hasta esta ciudad fronteriza.
"Ahorita lo que nos hace falta es agua y comida, ropa también porque toda la ropa se nos mojó; dejamos colchonetas, ropa; todo lo dejamos allá mojado", apuntó.
























