Tijuana: entre el desorden urbano y los accidentes viales
Durante 2025, Cruz Roja contabilizó cinco mil 400 accidentes vehiculares en Tijuana, aproximadamente 450 mensuales, dijo De la Torre Beaven
Eduardo Jaramillo Castro y Giovanny Urenda
El aumento de la población y de vehículos en la ciudad han provocado que los accidentes de tránsito también incrementen, de acuerdo con Rafael Carrillo Venegas, titular de la Dirección Municipal de Bomberos en Tijuana.
Destacó que en lo que va del primer trimestre de este año la cifra de emergencias por accidentes vehiculares ha sido entre 10% y 15% mayor en comparación con el mismo periodo de 2025.
“Se necesita sesionar de una manera permanente y estar analizando los accidentes que están sucediendo en la ciudad, para eso es el comité, para prevenir los accidentes viales”, dijo la edil.
El artículo 68 de la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial señala que todos los municipios deben “instrumentar programas y campañas de cultura de movilidad que fomenten la prevención de los siniestros de tránsito”, y eso incluye la instalación del Comupra.
El Comité consiste en la unión de la sociedad civil, dependencias municipales y el sector salud para tomar las medidas para prevenir accidentes viales con base en información estadística.
“Es para saber por qué están ocurriendo los accidentes, si es por causa del conductor se tiene que hacer una campaña de concientización vial (...) Si son por cuestiones de vialidad la autoridad tiene la obligación de reparar la vialidad”, mencionó Arana Cruz.
Valeria de la Torre Beaven, coordinadora de socorros en Cruz Roja Mexicana Baja California, mencionó que en 2025 contabilizaron cinco mil 400 accidentes vehiculares en Tijuana, aproximadamente 450 mensuales.
La coordinadora de socorros mencionó que esa cifra de accidentes ha sido similar en los últimos años y destacó que la mayoría eran prevenibles, por lo que es necesario fomentar esa cultura.
“Respetar los límites de velocidad, no conducir bajo efectos de alcohol, evitar el uso del celular y utilizar el cinturón de seguridad”, dijo.
Muchos accidentes están relacionados con distracciones al volante, conducción a exceso de velocidad, ignorar las señales de tránsito, uso del teléfono celular y no llevar el cinturón de seguridad, explicó De la Torre Beaven.
Sobre las acciones que deben realizar autoridades, la coordinadora de socorros detalló que deben fortalecer campañas de concientización, mejorar la señalética y supervisar de manera más eficiente el cumplimiento de las normas de tránsito.
Sobre las vialidades donde Cruz Roja atiende el mayor número de accidentes señaló los bulevares 2000, Agua Caliente, Gustavo Díaz Ordaz y Federico Benitez López que conectan Zona Río con Los Pinos.
“Son vialidades de alto flujo y de los principales lugares donde la gente transita. Es común que ocurran en horarios pico, cuando hay mayor movilidad a trabajo, escuela o regreso a casa”, dijo.
Por otra parte, Carrillo Venegas mencionó que la Dirección Municipal de Bomberos no forma parte del Comupra, pero ha sido invitada a las pocas sesiones de años anteriores.
Además consideró que los automovilistas deben ser responsables de las condiciones en las que se encuentran sus vehículos, pues hay accidentes provocados por ese motivo.
“Desde ese momento que no tenemos esa cultura de mantener nuestro carro en buenas condiciones, desde ahí va, no nada más es responsabilidad del gobierno, que sí tiene que ser, pero también nosotros”, subrayó.
El funcionario municipal explicó que el Cuerpo de Bomberos no atiende todos los accidentes vehiculares de la ciudad, sólo en los que hay personas lesionadas.
Según cifras de la Dirección de Bomberos, en 2025 el número de accidentes de tránsito con lesionados fue ligeramente mayor en comparación con 2024.
El año pasado hubo 917 accidentes con personas lesionadas, mientras que en 2024 fueron 883.
Los accidentes que aumentaron significativamente el año pasado fueron los de motocicleta con lesionados, pues en 2024 hubo 361 y en 2025 ascendió a 462, lo que representa un aumento de 28%.
DESORDEN Y ACCIDENTES
Explicó que más que un desorden absoluto la ciudad presenta un rezagó frente a su propio crecimiento, y hoy se refleja en largos tiempos de traslado para miles de ciudadanos.
Indicó que en zonas como Santa Fe o Lomas de la Presa tardan entre una y dos horas para salir de sus colonias hacia vialidades menos congestionadas, evidenciando la necesidad de enfocar recursos y planeación en las áreas ya saturadas.
Señaló que uno de los problemas centrales es que muchas zonas crecieron sin infraestructura suficiente y después fueron regularizadas, fenómeno que calificó como “urbanización no planeada”, porque primero llegaron los asentamientos y después los servicios públicos.
González Vergara también destacó la importancia de que los recursos generados por desarrollos verticales regresen directamente a las comunidades donde son edificados, ya que pagan derechos que pueden alcanzar los 20 millones de pesos.
Consideró que esos recursos servirían para mejorar infraestructura, servicios y espacios urbanos en las mismas zonas para reducir la presión que enfrentan vecinos por el incremento poblacional.
En materia de movilidad, señaló que la falta de infraestructura adecuada influye en accidentes viales, aunque subrayó que el problema no solo es estructural, sino cultural por deficiencias en educación vial, respeto a peatones y normas de tránsito.
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Añadió que la reactivación de comités especializados en prevención de accidentes permitiría implementar soluciones de bajo costo, como auditorías viales, mejor señalización o ajustes en semáforos que reducirían riesgos sin grandes inversiones.
Y ante un escenario urbano casi consolidado, consideró que la solución no pasa únicamente por nuevas vialidades, sino por un cambio integral en el modelo de movilidad.
Entre las alternativas planteó fortalecer el transporte público masivo, desarrollar infraestructura que priorice peatones y ciclistas, así como promover vialidades de segundo nivel que descongestionen zonas críticas.
Subrayó que también es necesario impulsar una cultura de movilidad basada en la llamada pirámide urbana que prioriza al peatón, después a la bicicleta y finalmente al automóvil particular.
EL RETO DE ORDENAR TIJUANA
En las sesiones de trabajo participan alrededor de 180 integrantes del Consejo Estatal de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano, con propuestas y diagnósticos para integrar el documento que servirá como guía para el Plan.
Esperan tener un primer documento en abril para someterlo a consultas públicas presenciales y virtuales en los municipios.
El funcionario añadió que este instrumento no solo servirá para orientar decisiones de gobierno, sino también como referencia para la iniciativa privada.
Uno de los principales desafíos del Plan Estatal de Desarrollo Urbano es mejorar la planeación en ciudades que se desarrollaron de forma acelerada, como Tijuana, donde el crecimiento poblacional y la llegada constante de migrantes presionan la infraestructura urbana.
Vargas Santiago señaló que, aunque la ciudad está ampliamente urbanizada, siempre existen posibilidades de reorganización mediante estrategias regionales y una visión metropolitana.
También destacó que una de las metas del ordenamiento urbano es reducir los traslados, promoviendo que las personas encuentren servicios, escuelas, comercios y centros de trabajo cerca de su vivienda.
El documento final del Plan Estatal de Desarrollo Urbano podría publicarse en junio de este año con una visión de desarrollo al 2040.



























