El Tlaxcala que no merecemos
Para nadie es desconocido que la violencia en el país está fuera de control, así lo deja ver la lastimosa cifra de más de 170 mil muertos, que son el resultado de los abrazos y cariño presidencial a la delincuencia organizada.
Sin embargo, no debemos perder de vista que los gobiernos estatales y municipales tienen responsabilidad en materia de seguridad pública, misma que ha quedado rebasada por el tamaño del problema que enfrenta México.
Es una constante que donde gobierna Morena la violencia y el miedo se apoderan de los ciudadanos.
Mientras a Morena le siga importando más la política electoral que la política pública social, las cosas no podrán cambiar para bien, al contrario.
Para cambiar el rumbo se requiere de una autoridad comprometida con la gente, convicción, experiencia y trayectoria de probidad, cuya cercanía no aparezca cada periodo electoral, sino que permanentemente esté ahí para escuchar y resolver.
Mucho por hacer por México y un enorme reto para sacar a Tlaxcala adelante.
Por último, quisiera invitarlo a que disfrute de la extraordinaria tradición del carnaval en nuestro estado, los huehues son motivo de orgullo e identidad para esta noble tierra.
Agradezco el favor de su lectura.
*Senadora por el PAN













